La tormenta "Edouard" ha iniciado una fase de debilitamiento al tocar tierra firme, en Texas y Luisiana, y aunque está provocando intensas lluvias las autoridades esperan que mañana se convierta en una depresión tropical.
Según el último parte del Centro Nacional de Huracanes, el centro de la tormenta se encuentra cerca de la ciudad de Houston, en el Estado de Texas, y se espera que continúe moviéndose hacia el nornoroeste a unos 16 kilómetros por hora.
Tras varios días en alta mar, en los que se temía que se convirtiera en un huracán, "Edouard" entró en la costa estadounidense en la frontera entre Luisiana y Texas, cerca de Galveston, a unos 110 kilómetros por hora.
A última hora, los vientos amainaron hasta alcanzar unos 85 kilómetros por hora, y si continua este ritmo de debilitamiento se espera que mañana se convierta en una depresión tropical, lo que supone unos vientos de 62 kilómetros por hora.
El organismo estadounidense, que tiene su sede en Miami, Florida, ha previsto precipitaciones de unos ocho centímetros en algunas áreas del sur de Luisiana y de Texas y en áreas aisladas hasta de 25 centímetros.
Al entrar en tierra firme, la tormenta tropical ha causado interrupciones en cinco refinerías de la costa de Texas, si bien ha permitido volver al trabajo a los operarios de las plataformas petrolíferas situadas en el Golfo de México, en alta mar.
El Servicio de Gestión de Minerales (MMS, por su sigla en inglés), la agencia federal que supervisa las actividades petroleras en el Golfo de México, informó hoy que la producción habitual diaria de crudo en esa área se había reducido alrededor de un seis por ciento a causa de la tormenta.
En el caso del gas natural, la merma había sido de un 12,3 por ciento.
La presencia de huracanes y fuertes tormentas en esa región, donde están alrededor de 1,3 millones de barriles diarios de crudo o una cuarta parte del total nacional, tiende a provocar nerviosismo en el mercado por los perjuicios que puede causar a las plataformas marinas y a las refinerías en los estados sureños.
Sin embargo, pese al paso de la tormenta, el precio del crudo bajó alrededor de seis dólares o un 4,7 por ciento en las dos primeras sesiones de la semana