España vino por el oro en canotaje a Pekín-2008 y lo logró, aunque no con David Cal sino con Carlos Pérez Rial y Saúl Craviotto, que sorprendieron a propios y extraños en K2 500 metros en una jornada en que Alemania defeccionó y China repitió el oro en C2 500 metros.
Los palistas españoles Pérez Rial y Craviotto se impusieron en la línea de meta por 91 milésimas de segundo a los favoritos alemanes Ronald Rauhe y Tim Wieskotter, que se tuvieron que conformar con la medalla de plata. El bronce fue para los bielorrusos Raman Piatrushenka y Vadzim Makhneu.
Craviotto, de 23 años, y Pérez Rial, de 29, ya habían sido subcampeones de K2 en el último europeo disputado este año en Milán (Italia) y logran así la primera medalla española de la historia en K2.
Y sólo es "nuestra segunda prueba a este nivel", destacaba Pérez Rial, ya que no participaron este año en el campeonato del mundo.
Craviotto y Pérez Rial estuvieron sin embargo a punto de no ir a Pekín porque la federación española tuvo que elegir en el último momento entre su barco y el de K-2 1.000 m, que también se había ganado la clasificación olímpica.
"Ambos (barcos) habían logrado plata en el torneo europeo, y por un tema de selección teníamos que elegirlos para una prueba, no podían venir por separado", explicó el entrenador de ambos, Miguel García.
Craviotto relató que cuando comenzaron a remar juntos en Sevilla todo era muy complicado. "Si me dicen entonces que íbamos a ser campeones olímpicos no me lo creo", dijo asombrado.
"Poco a poco, con muchas horas de entrenamiento cada vez nos iba mejor, y somos dos personas que nos hemos compenetrado muy bien porque somos muy parecidos a la hora de palear, somos muy explosivos, muy velocistas", contó.
Pérez Rial explicó que decidieron no acudir al último Mundial para quedarse entrenando duro. "Estábamos haciendo buenos tiempos y no nos hacía falta medirnos con otros", explicó.
"Nos ha salido el 500 de nuestra vida", proclamó Craviotto.
Más temprano, fue el turno de David Cal en canoa individual (C1) 500 metros. El gallego, que ya había logrado la plata de esta distancia en Atenas-2004, buscaba el oro en Pekín.
Pero no pudo ser, Cal volvió a quedar en segundo lugar, al igual que el viernes en la prueba de 1.000 metros, esta vez detrás del ruso Maxim Opalev, que recorrió la distancia en 01:47.140. El ucraniano Iurii Cheban fue tercero.
"Estoy contento, pero como se sabe el objetivo eran los dos oros. Dos platas está muy bien, ahora habrá que descansar", dijo un jadeante Cal poco después de la prueba.
El español casi se descompuso en el podio, fruto del esfuerzo que había efectuado en la carrera. Sobre la misma, estimó que salió "bastante rápido, estuve toda la carrera en el grupo de adelante y al final quise subir (el ritmo) y se me agarrotaron los antebrazos".
Alemania, una de las potencias de este deporte, dejó escapar el oro en las cuatro carreras en las que participó de un total de seis en el plácido complejo de remo de Shunyi, unos 30 kilómetros al noreste de Pekín.
Primero obtuvo el bronce en la prueba de kayak K1 500 metros femenina, donde Katrin Wagner-Augustin finalizó detrás de la ucraniana Inna Osypenko-Radomska y la italiana Josefa Idem.
Luego cayó la plata en el pecho de los palistas Ronald Rauhe y Tim Wieskotter, amplios favoritos en el K2 ganado por los españoles.
Christian Gille y Thomasz Wylenzek se consolaron con otro tercer puesto en canoa doble C2 500 sin poder hacer nada ante los favoritos chinos Meng Guanliang y Yang Wenjun, que ya habían hecho historia en Atenas-2004 al ganar para su país la primera medalla de oro en canotaje.
En la última prueba de la disciplina en los Juegos, K2 500 metros femenino, ganado por Katalin Kovacs y Natasa Janic de Hungría, las alemanas Fanny Fischer y Nicole Reinhardt finalizaron en cuarto lugar.