El comité de empresa de Renault Francia está convocado mañana para abordar la puesta en marcha del plan de supresión de cuatro mil empleos en Europa, sobre una base de bajas voluntarias, diseñado en respuesta al "deterioro brutal" del mercado automovilístico en el Viejo Continente.
"Próximamente", durante este mismo mes de septiembre, habrá otro comité de grupo europeo de Renault para tratar de este mismo asunto y en particular de las medidas previstas para otros países aparte de Francia, explicó hoy una portavoz del fabricante automovilístico francés, que no precisó la fecha exacta.
"El grueso" de la reducción de plantilla se hará en Francia, confirmó otra portavoz de la empresa, que dijo no poder ofrecer cifras en la medida en que dependerán de cómo se acojan los trabajadores a las propuestas de bajas voluntarias.
Recordó que la dirección pretende eliminar tres mil puestos de trabajo en labores que no conciernen a la fabricación y unos mil más en empleos de fabricación de la planta de Sandouville, al noroeste de Francia, una de las que tiene la menor tasa de actividad.
Renault negó que se hayan modificado a la baja las expectativas respecto a lo anunciado el 24 de julio en la presentación de los resultados del primer semestre, cuando se redujeron las previsiones de ventas.
En aquel momento, la compañía dijo que sus matriculaciones en 2009 serán de tres millones de vehículos, y no de 3.3 millones, como se había dicho anteriormente.