Los prefectos del
Conalde Rubén Costas, Ernesto Suárez y
Mario Cossío, emitieron una resolución preliminar en la que demandaron tres cuestiones básicas: primero,
"el inicio de una investigación seria que establezca las responsabilidades del genocidio contra el pueblo pandino y que cuente con la participación de los poderes públicos competentes del Estado, además de organismos internacionales que garanticen la imparcialidad de esta investigación".
Sobre la expulsión del embajador de EEUU, otro punto de tensión,
Evo Morales, que cada día está más en la cuerda floja, afirmó que el norteamericano
Philip Goldberg es expulsado por una cuestión de dignidad y de soberanía de los pueblos. Morales respondió así a las declaraciones del portavoz del Departamento de Estado norteamericano,
Sean McCormack, durante un acto político celebrado en la ciudad de Cochabamba.