Los líderes de Gobierno y de oposición se reunieron esta mañana
Bolivia: Se inició en Cochabamba el Diálogo Nacional
jueves 18 de septiembre de 2008, 18:52h
Actualizado: 25 de septiembre de 2008, 01:31h
El inicio del diálogo nacional hace recobrar las esperanzas de una solución pacífica al conflicto que ha mantenido a Bolivia en tensión y violencia. No obstante, se mantienen los bloqueos de carreteras y la tensión en algunas zonas de Santa Cruz, donde existe la amenaza de un cerco campesino que intranquiliza a la población.
Los trabajos del Diálogo Nacional comenzaron en el Centro "Casa Campestre" de Cochabamba. Allí se instaló la sede de la cita que recibió al Presidente Evo Morales y el Vicepresidente García Linera a la cabeza de la delegación gubernamental, de igual manera que a los prefectos Santa Cruz, Rubén Costa; de Tarija, Mario Cossío; y Ernesto Suárez, de Beni.
Actúan como testigos del proceso de diálogo la Iglesia Católica, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Organización de Naciones Unidas, la Unión Europea y la OEA.
El prefecto de Pando, la otra región autonomista del país, Leopoldo Fernández, está detenido desde e incomunicado en un lugar desconocido, acusado de haber instigado enfrentamientos que dejaron al menos 15 muertos y cien desaparecidos.
En el encuentro de Cochabamba se trabajará en tres mesas, donde se van a tratar los temas de la devolución de los impuestos a las regiones, el recorte de los beneficios de los hidrocarburos, las autonomías departamentales y las elecciones de estas autoridades.
El desacuerdo entre ambos bandos se centra en el impuesto específico a los hidrocarburos y el porcentaje de ellos que ha sido destinado por el Gobierno, a una "Renta Dignidad", es decir un pago vitalicio a hombres y mujeres mayores de 60 años.
El Defensor del Pueblo de Bolivia, Walter Albarracín, que se encuentra en Pando para asegurar el respeto a los Derechos Humanos, señaló hoy que los testimonios de los que presenciaron el enfrentamiento de campesinos y opositores son "impactantes".
A Cobija, la capital pandina, tenía previsto trasladarse hoy jueves el enviado del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció hoy que su país le venderá camiones a Bolivia y reprimirá el tránsito de hombres armados en la frontera común para ayudar al Gobierno de Evo Morales a combatir las protestas violentas que enfrenta. "Brasil necesita hacer un esfuerzo muy grande porque tenemos más de 3.000 kilómetros de frontera con Bolivia y queremos que ella esté en paz porque Bolivia podrá crecer en paz y no en guerra", dijo Lula en una entrevista televisiva.
"Ni pensar en injerencia brasileña en Bolivia, mucho menos tropas", afirmó Lula al aclarar que la ayuda ofrecida no puede ser interpretada como una intromisión de Brasil. "Le pido a Dios que esté estancada (la posibilidad de una división en Bolivia), le pido a Dios que todo el mundo entienda qué es lo mejor para Bolivia", dijo Lula, quien subrayó que "todo el mundo quiere ayudar a Bolivia, pero es necesario que Bolivia quiera ser ayudada".
Por su parte, el presidente paraguayo, Fernando Lugo, manifestó el miércoles en Sao Paulo que Suramérica debe "respetar la soberanía" y ser "cauta" para sugerir fórmulas de solución a la crisis boliviana. "Nos duele todo tipo de violencia (…) pero, insisto, nuestra intervención partirá de todo lo que necesite y disponga el Gobierno boliviano", añadió.