www.diariocritico.com
(Las fotos que ilustran este artículo son de archivo y  no guardan relación con el crimen narrado en este artículo)
Ampliar
(Las fotos que ilustran este artículo son de archivo y no guardan relación con el crimen narrado en este artículo)

Un diálogo, dieciséis tiros

martes 30 de octubre de 2018, 07:55h

Querida muchacha, me han pasado el vídeo de tu asesinato y, créeme, estoy espeluznado. No se me borran de la mente las imágenes en que unos desalmados acaban contigo de manera fría y brutal.

En el vídeo se ve cómo unos hombres se acercan a tu casa. Parece una casa de pueblo, de una sola planta, en medio del campo. Es de noche. Veo a cinco tipejos que se acercan de espaldas, por lo que concluyo que, sumando al que graba las imágenes con un móvil, serán seis.

Estos sicarios entran en tu casa con un simple empujón a la puerta. La grabación muestra un pequeño comedor, muy humilde, con un sofá desvencijado al fondo y a la izquierda un camastro donde hay dos niñas, una de ellas tú. Supongo que la otra es tu hermana, de unos tres o cuatro años. Tú apenas llegas a veinte.

Os despiertan. Al fondo se ve a una anciana que asoma desde alguna otra estancia de la casa, pero los sicarios le ordenan que se quede quieta y ella se queda paralizada y muda. Deduzco que es vuestra abuela.

Los sicarios te sacan de la cama y te obligan a salir hasta la puerta de la chabola. Te ponen contra la fachada blanca junto a la puerta, con el haz de luz de ese móvil que graba como única iluminación en tu rostro. Te preguntan dónde está tu padre. Tú apenas balbuceas que no lo sabes. Ellos insisten y tú vuelves a decir con un hilillo de voz que no sabes nada.

Entonces, desde la izquierda del móvil que graba se ve la mano de uno de estos criminales con una pistola. Tú abres los ojos de espanto y pretendes correr hacia dentro de tu casa, pero apenas has dado el primer paso el asesino te descerraja el primer tiro en la cabeza.

Caes al suelo y el asesino te dispara una y otra vez, hasta 16 que he contado. Las imágenes muestran las espaldas de estos salvajes yendo hacia el lado derecho de la cámara hasta desaparecer. Siempre de espaldas. Lo tienen bien estudiado. Pero el que graba apunta por un segundo tu joven cuerpo, inerte y yacente en medio de un charco de sangre.

Al fondo, tu abuela agachada y tapándose la cara. A la izquierda, tu hermana de pie sobre la cama, con los brazos extendidos hacia ti y sollozando de pánico. Fundido a negro.

Me envía este vídeo un opositor venezolano, que a su vez lo ha recibido desde un número oculto, posiblemente de un móvil de prepago. Me cuenta que tu padre es un pequeño líder campesino y que ésta es la táctica habitual de enviar "recados" a los opositores a Maduro.

No se cuándo te asesinaron. Seguramente no hace mucho. No me puedo imaginar las secuelas mentales y anímicas que hayan quedado a tus padres, a tu abuela y a tu hermanita, así como a tus vecinos y amigos. Seguramente, el psicólogo Gonzalo Hervás, investigador del “bienestar psicológico en personas afectadas del terrorismo” tenga una voz autorizada para hablar de estos temas. También la excelente profesional Dafne Cataluña, experta destacada en Psicología Positiva y, por tanto, en resiliencia: la capacidad de sobreponerse a circunstancias traumáticas, que Dafne convierte en un arte.

No, yo no puedo imaginar tales secuelas.

Tampoco puedo explicarte que, por intereses políticos egoístas, el Gobierno de España ha pasado de estar a favor de las sanciones a Maduro a impulsar el diálogo con él, como hace Zapatero. No puedo explicarte que un partido llamado Podemos, aliado necesario del Gobierno para mantenerse en el poder, quiere convertir a mi país en el tuyo.

No puedo. No quiero.

En mi profesión he pasado por situaciones complicadas: dos tiroteos (uno de ellos, entre ambos fuegos); persecuciones en coche; “pinchazos” a mi teléfono; amenazas; ver a los TEDAX (Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos) en mi casa desarmando un paquete sospechoso… Sin embargo, la imagen de tu rostro se quedará para siempre en mi cabeza y en mi corazón. Contigo, he muerto yo un poco.

Diálogo quieren Pedro Sánchez y su aliado de Podemos, Pablo Iglesias. Diálogo. Y tú, con 16 balazos. ¿Cómo explicarte esto?

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

1 comentarios