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Algo fuera de lo normal

lunes 16 de diciembre de 2019, 10:44h

Estos días ha habido movimientos en los mercados “fuera de lo normal” y para bien. Es algo que anima en vísperas de Navidad donde siempre es mejor dar buenas noticias. Pero merece la pena mirarlo en su conjunto y un poco más de cerca, porque puede darnos alguna pista más.

Los sospechosos habituales son la causa más visible de lo que hemos tenido estos días. Un poco de bancos centrales, un poco de negociaciones comerciales y un poco de los avatares de Reino Unido. La cuestión es que han sido varios los casos donde los precios se han ido más allá de lo que puede considerarse una reacción momentánea y esto es algo que siempre da que pensar, sobre todo respecto a aquellos que juegan a por la liga en lugar de por un partido. Lo que está ocurriendo estos días lleva a preguntarse si en uno de los entornos de menor volatilidad conocidos, hay fuerzas que amenazan con emerger y que pueden devolvernos a tiempos “más normales”, donde la previsibilidad y el protagonismo que hasta la fecha habían tenido los bancos centrales, va dejando espacio a otros. Por si acaso, rusos y brasileños bajan los tipos, pero eso puede considerarse más una muestra de confianza que una medida de prevención. De subirlos siempre hay tiempo.

UN AÑO ES MUCHO TIEMPO

El ciclo bursátil mundial sigue siendo favorable y entrará en EE.UU. en su undécimo año en 2020. Para sumar alegrías, el cobre, único metal doctorado en economía, registra su ciclo de recuperación sostenido más intenso desde mediados de 2018. Hasta la libra celebra con un alza récord el resultado electoral. Con el colchón de muchos meses de periodo transitorio, las cosas no tienen por qué cambiar mucho allí, y pesará más lo bueno que siempre trae un gobierno con sólido respaldo parlamentario que lo que vaya a acontecer en lontananza. No parece que Reino Unido tenga mucho que ganar al quedarse fuera de la UE, pero, de momento, se celebra que al menos haya una postura clara. Lo de Escocia e Irlanda ya se verá. Por ahora, los responsables de proyectos de inversión tienen más claro a qué atenerse y podrán volver a valorarlos. Un año es mucho tiempo.

LO QUE SE PUEDE AVENTURAR

¿Hay amenazas sólidas? Más allá de la inquietud que despiertan los políticos, no necesariamente. Es EE.UU. a quien más se teme, pero ni con esas puede construirse un sólido argumentario digno de un medio pesimista. Es un terreno propicio para que los que han estado jugando esta liga se planteen si no ha llegado el momento de cambiar el sentido de sus apuestas. Movimientos como los de estos días son típicos de cierre preventivo de posiciones de los jugadores de largo plazo. Estarán pensando si se acerca la hora de apostar distinto. Siempre esperamos que los ajustes sean de poco en poco, pero después de tanto tiempo jugando en el mismo sentido, la acumulación de tantos jugadores con apuestas similares en una parte del terreno, deja abierta la posibilidad de un rápido desplazamiento de jugadores a la otra parte. Y eso es lo que hay que aventurar.

CUANDO EL EURO SE APRECIE

Si lo trasladamos a casos concretos, uno de los activos donde las apuestas han sido sistemáticamente contrarias ha sido sobre el euro. La norma de los últimos años ha sido endeudarse en euros. Tanto es así que 2/3 del superávit por cuenta corriente de la eurozona, es deuda del resto del mundo. Como se despierte en algún momento el temor a que el euro se aprecie, vamos a ver como muchos se pasan a jugar al lado contrario. Siempre empezarán los grandes, y es a quien hay que vigilar. Los demás vendrán detrás y en tropel.

José Manuel Pazos

Consejero Delegado del Grupo Omega Financial Partners
www.omegafinancialpartners.com

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