Antes fueron las agresiones a María San Gil, Dolors Nadal y Rosa Díez. Luego, el intento de reventar el mitin inaugural de Rodríguez Zapatero. Ahora han intentado agredir en Parla a los consejeros autonómicos madrileños Juan José Güemes y Francisco Granados… ¿dónde y contra quién será mañana? Rodríguez Zapatero pidió tensión, y, efectivamente, la campaña se ha iniciado tan tensa que nadie parece estar seguro en ningún mitin.
Pero lo peor, acaso, sean las acusaciones mutuas que se lanzan Gobierno-PSOE y PP, señalándose unos a otros como responsables de las actitudes fascistas que estamos viendo.
En un chat en Diariocrítico, el secretario de Comunicación del PP y candidato por Madrid, Gabriel Elorriaga, ha afirmado que “no me gustan los alborotadores de ningún signo. Pero tengo que decir con claridad que, en demasiadas ocasiones, Zapatero y el PSOE (y siempre el PSC) han sido los incendiarios de muchos de los incidentes”. En el PP se cree que la estrategia de la tensión no sólo viene provocada por los socialistas, sino que ha sido explícitamente reconocida por el presidente Rodríguez Zapatero en la entrevista que le hizo en Cuatro el periodista Iñaki Gabilondo.
La respuesta a Elorriaga y al PP ha venido dada por la propia vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros ha expresado su “condena unánime, sin paliativos, de cualquier comportamiento violento, que están alejados de los valores democráticos”, pero también ha añadido que “condeno la pretensión de querer responsabilizar al Gobierno de esas agresiones, porque no es admisible, no es tolerable en democracia”.
De la Vega ha reconocido que la violencia detectada en actos de campaña electoral está protagonizada por “grupos radicales minoritarios”, que son “conductas autoritarias y antidemocráticas y tienen toda la condena del Gobierno, sin paliativos”. Pero que no aceptará que sean consecuencia de la ‘tensión’ que Zapatero quiere imprimir a la campaña electoral para conseguir reducir la abstención… de izquierdas.
Ahora bien, la ‘vice’ sí ha hecho un llamamiento a la participación y ha bendecido los debates electorales como el protagonizado en la noche del jueves por Pedro Solbes y Manuel Pizarro, porque los debates son “el mejor antídoto contra la demagogia y el oportunismo” y porque permiten que los ciudadanos puedan formarse una “opinión fundada”.
De la Vega ha pedido que la campaña “transcurra con la mayor normalidad” y ha dicho que “no duden de que desde el Gobierno pondremos el máximo empeño en que así suceda”. En fin, que dice querer una auténtica “fiesta democrática” en la que “puedan debatirse ideas”.
¿Lo querrán también los neofascistas que se disfrazan de radicales de uno u otro bando?