Y llegó Solbes y dijo no. Y, para estas cosas el vicepresidente económico es el que manda. El Gobierno está dividido en torno a la conveniencia de “ayudar” de una forma indirecta al sector inmobiliario comprando el suelo que han acumulado las empresas promotoras, y poniéndolo a disposición para construir viviendas públicas. El equipo del Ministro de Economía se opone por considerarlo “inviable” técnicamente pero los más próximos al PSOE asumen la idea como propia y luchan por sacarla adelante. En el Consejo de Ministros de este viernes es muy probable que se den pistas sobre quien va a ganar esta batalla interna, abierta a propósito de la crisis. La otra clave está en los anuncios que efectuará el Ministro en su comparecencia del próximo 28. Se anuncian "medidas de impacto directo para la ciudadanía".
Pedro Solbes prepara un paquete de medidas para luchar contra la crisis que presentará en
De momento, lo único que han logrado los partidarios de la compra de suelo, en el seno del Ejecutivo que preside Rodriguez Zapatero, es el estudio de un informe que elaborará el Ministerio de la Vivienda y que se presentará antes del próximo otoño. "Pero no hay más". De esta manera se matizan las manifestaciones del vicesecretario general del PSOE, José Blanco, en el sentido de que "antes de que empiece el periodo vacacional el Consejo de Ministros tomará una decisión al respecto". No va a haber decisión. La división en el seno del Gobierno entre los colaboradores de Solbes y los de Miguel Sebastián obliga a aparcar, de momento, este tema. Por cierto, en Economía empiezan a sentirse bastante molestos por las propuestas del Ministro de Industria, hechas públicas sin haberse consultado previamente con el equipo del Vicepresidente. No es la primera vez que Solbes tiene que parar los ánimos de Sebastián. y todo ello en menos de cuatro meses.

El Partido
En el PSOE, en cambio, se opina de diferente manera a la tesis del Ministerio de Economía. Y los ministros más próximos al Partido, como Celestino Corbacho, titular de Trabajo o Beatriz Corredor, de Vivienda, son los que se mueven más activamente dentro del Gobierno. Quieren que se compren terrenos a toda costa para, posteriormente, pactar la construcción de VVP con las comunidades autónomas que son las que tienen competencias en esta materia. Detrás de estos ministros algunos ven la “mano invisible” de Miguel Sebastián.
Solbes insiste en que una operación en la que entra en juego alrededor de 100.000 millones de metros cuadrados, que se supone es el patrimonio que poseen las promotoras, desequilibraría el gasto público. Y hay quien ya está advirtiendo de un déficit del 2% en las cuentas del Estado para el año que viene cuando el Programa de Estabilidad de