Gaspar quiere un ministerio
miércoles 05 de marzo de 2008, 13:59h
Actualizado: 06 de marzo de 2008, 08:28h
A Llamazares ya se le ha pasado el sofocón por haberse tenido que quedar en casa con el batín puesto mientras Zapatero y Rajoy se atizaban el lunes ante una Olga Viza que no hizo lo único que tenía que hacer, o sea, moderar.
Una vez desestimada la demanda de suspensión del debate, que es a lo que aspiraba el lado mas Gaspi de Gaspar, el coordinador general de IU se frota las manos imaginando un futuro gobierno de coalición con el Psoe y en la factura que en ese caso pasaría a los socialistas y que, en sus sueños más recurrentes, toma forma de vicepresidencia del gobierno, de ministerio de medio ambiente o incluso de la cartera de sanidad, que para algo se hizo él un master en salud pública en La Habana.
Algunos socialistas critican en privado la voracidad de los partidos bisagra, que son al final los que acaban sacando más rentabilidad a sus derrotas, pero lo cierto es que Llamazares está en todo su derecho a pedir lo que crea conveniente a cambio de su apoyo a un hipotético gobierno de izquierdas, entre otras cosas porque es el único líder que ha dicho claramente que si no consigue el suficiente número de votos como para mantener su grupo parlamentario en el Congreso, hará las maletas y se irá a su casa. Y eso, dicho a tres días de unas elecciones en las que el Psoe va a intentar por todos los medios fagocitarles la clientela, es un compromiso muy, pero que muy arriesgado.