www.diariocritico.com

El veterano periodista acaba de publicar 'La piel ausente' en Editorial Ariel

Jesús María Amilibia: 'Internet es un nido de víboras donde se refugian algunos anónimos”
Ampliar
(Foto: Cristina Bejarano)

Jesús María Amilibia: "Internet es un nido de víboras donde se refugian algunos anónimos”

Escéptico con el género humano, piensa que la actualidad es una repetición de lo mismo

lunes 08 de noviembre de 2021, 19:17h
Jesús María Amilibia es periodista con estilo propio e inconfundible, y una larga trayectoria en todos los medios: prensa, radio y televisión. Escribe un artículo diario en La Razón desde hace muchos años (antes era entrevista)...Y acaba de publicar el libro “ La piel ausente”, cuyo subtítulo es “Crónica del amor que se va”.Enél desgrana con amargura y pesimismo, y sobre todo buena literatura, el proceso de agonía de su mujer, que falleció de un cáncer de pulmón. El periodista se hace muchas preguntas, y flotan temas como la eutanasia, la muerte (e incluso el suicidio)...Amilibia, “como carta de presentación”, dice que “le gustan: los árboles, el cine, y los escritores que escriben contra sí mismos”. Y por el contrario, le disgustan: “las masas, los políticos, el capitalismo salvaje, y la gente que va por la calle mirando el móvil”...
Este libro ¿es un alegato en favor de la eutanasia?

-No exactamente. A partir de la enfermedad de mi mujer, que desembocó en una muerte cruel, quise plasmar lo que significa el sufrimiento de la agonía, la desesperación, eso es mucho peor que la muerte. Me gustaría, en mi caso y en el de los seres queridos, que ese trance fuera breve e indoloro, y sobre todo sin sufrir (como le ocurrió a Ketty). Creo que todos deberíamos tener una pistola bajo la almohada, en situaciones irreversibles. Y al Estado le saldría más barato que la eutanasia: sólo una pistola por habitante…

-Un periodista ¿siempre convierte en literatura lo que ocurre en torno a sí mismo?

- Si se refiere al libro, se me ocurrió iniciarlo cuando mi mujer Ketty, todavía estaba con vida, y al mismo tiempo sabíamos que no tenía remedio...El escritor-o periodista- tiende siempre a escribir y contar cosas de lo que le pasa. En mi caso ya sólo soy capaz de escribir de mí mismo.

-¿Qué cree que hubiera dicho Ketty sobre el libro?

-¡No sé! (sonríe)¡ no pierdas el tiempo en escribir sobre estas cosas, que bastante tengo con lo que me pasa!!…

-En “La piel ausente” se queja de que su mujer no leía sus obras.

-Todo escritor necesita sentirse admirado, especialmente por las personas que tiene mas cerca, uno escribe para que le quieran los íntimos.

-¿Le asusta la muerte?

- ¡Hombre, me acojona, como a todos!. Y no creo que la tenga muy lejos: tenga en cuenta que ya tengo 78 años. Y a esa edad, he llegado al convencimiento de que hay que hacer lo que te dé la gana. En mi caso escribir. En la sociedad actual, infantilizada y buenista, se vive de espaldas a la parca, y los jóvenes se creen inmortales: de ahí los botellones, y que contagien al prójimo.

Necrológicas

-Alguna vez le he leído reflexionar con ironía sobre las necrológicas.

-Es un género periodístico como cualquier otro, y se puede hacer literatura, pero siempre hablando objetivamente del muerto (no edulcorándolo: ya sabe; todo el mundo es cojonudo cuando ha fallecido)… En mi caso no me fío demasiado de mis compañeros cuando muera, y prefiero escribirme mi propia necrológica...Si, creo que la dejaré escrita.

-En sus pensamientos flota siempre el escepticismo…

-Es cierto, piense que mi vida ha estado llena de acontecimientos negativos: la muerte de mi padre siendo niño; de mi madre, cuando era adolescente. Fui hasta los 15 años a un colegio de curas muy rígido. Y desde esa edad tuve que trabajar para poder comer. Añada lo de Ketty, y un linfoma que padecí hace tres años, del que he salido satisfactoriamente, pero puede reaparecer...Uno se vuelve, por otra parte, escéptico cuando conoce al “género humano”…

-¿Se siente solo?

-No es que me sienta ¡es que estoy absolutamente solo!. Apenas me relaciono con la gente de mi profesión, no hago vida de sociedad. La única ventaja es que no tienes que cerrar la puerta del baño cuando vas a mear...y que eres más libre.

-¿El periodismo ha muerto?

-No del todo, pero está agonizante. Hoy el periodista está más pendiente del ordenador que de pisar la calle. Se lleva mucho el “periodismo de mensajero”: reproducir las notas oficiales, lo que dicen los políticos.

-Supongo que añora las viejas redacciones…

-¡Claro!: en ellas se bebía, se comía, incluso se hacía la siesta...Pero el trabajo era constante. Hoy parecen tanatorios (como dice mi amigo Sánchez Dragó) con oficinistas que beben agua, y miran sin cesar al ordenador.

-No me dirá que está en contra del internet.

-En absoluto: bien utilizado es un gran avance. Ahí tiene la Wikipedia...Pero a veces se convierte en un nido de víboras, donde campan a sus anchas gente escondida en el anonimato, ofendiditos, y demás “ejemplares”..

-Antes hacía una entrevista diaria en La Razón, y lo ha cambiado por un artículo.

-Lo prefiero, porque me permite escribir desde el humor, que es lo que más me gusta. Y de paso desmontar la solemnidad, cosa que cabrea especialmente a los políticos, que carecen de sentido del humor.

-¿Se le encasilló durante un tiempo en el periodismo de espectáculos?

-A mí me han encasillado de todo, querido Palomar. Y eso parte de que la gente no se preocupa de conocer a fondo a los demás. Muchas personas opinan sin haber leído mis libros, soy un gran desconocido...Y si no conocemos bien a los demás, difícilmente podemos ser objetivos con ellos. Volviendo a su pregunta, yo lo que hacía era crónica social, y en el entorno del mundo del espectáculo. Un mundo- el de la noche- como sabe lleno de egos y falsos amigos, pero eso ocurre en todos los estratos y gremios.

-¿Se siente reconocido o querido por la profesión?

-En general no, he sido de alguna forma arrinconado y olvidado...seguramente por una serie de acontecimientos desgraciados que ocurrieron en mi vida. También lo comprobé a raíz de la muerte de mi mujer: la soledad del tanatorio. De la profesión, se portó especialmente bien Luis María Ansón (que fue director mío en el ABC).

Nombres

-Le voy a citar a nombres de compañeros suyos que escriben, para que me los defina en dos o tres palabras.

-Jorge Bustos: muy bueno.

-Antonio Lucas : muy poeta.

-Julio Valdeón: un gran articulista y muy necesario en estos momentos, porque practica un género con el que me identifico: la guerra contra lo políticamente correcto, y el puritanismo que nos invade.

-Raúl del Pozo: otro gran articulista, ya veterano.

-Federico Jiménez Losantos: el exabrupto, pero a la vez la inteligencia; en muchas ocasiones tiene razón en lo que escribe…

-Emilia Landaluce: fresca, lozana,osada, y divertida.

-Usted repite en su libro la idea de “escribir contra uno mismo” ¿me lo podría explicar?

- Significa escribir sin miedo, delatándose, sin ocultar las miserias que todos llevamos encima. En definitiva, mostrarte en el escaparate.

-¿Por qué se hace tantas preguntas en sus obras literarias?

-Todos nos hacemos las grandes preguntas, que en muchas ocasiones no tienen respuesta. Cualquier persona que piensa, se hace preguntas. Soy “una duda andante” (como dice Pedro Ruiz)

-Lo políticamente correcto y la censura ¿le molesta especialmente?

-Por supuesto, y lo peor es que todavía va a más. Creo que nunca habíamos llegado a una época de autocensura, de puritanismo, de infantilismo como en estos tiempos. Estamos viviendo una nueva Inquisición…

-En sus libros ¿quiere entretener?

-En absoluto: yo no escribo para que la gente se divierta, sino porque tengo la necesidad de hacerlo, de interpretar la realidad que me rodea. Una vez escrito, el libro ya no es mío sino de los lectores, y cada cual puede interpretarlo como quiera, incluso limpiarse el culo con él…

-¿Prefiere un buen elogio o buenas ventas?

- Ambas cosas: si le dijera lo contrario mentiría. Mi objetivo es que mis libros se vendan lo mejor posible, dentro de las las limitaciones, para que la editorial me siga publicando. En eso consiste actualmente mi felicidad…

Actualidad

-¿Le interesa la actualidad pese a su escepticismo?

-Me interesa como medio, porque escribo sobre ella...Pero le diré que la actualidad es una repetición constante a lo largo de la historia. Si mañana, por equivocaciones técnicas, se emitiera en vez del telediario del día, uno de hace dos meses...gran parte de la gente no se daría ni cuenta.

-¿Se cambiaría por ser guapo y futbolista, sin perder su filosofía de vida? ( en definitiva más afortunado)

-¡Por supuesto que me cambiaría!: me hubiera encantado ser Paul Newman o Brad Pitt. Se liga mucho más cuando eres guapo.

-Dice en un pensamiento que “el sufrimiento no nos lleva a la bondad”…

-Exacto: el sufrimiento nos lleva a la desgracia, a la miseria, y a la vida tal como es realmente.

-Decía en una entrevista que “perdí el tiempo entre la golfería, el periodismo de sociedad, y el whisky”.

-Es una forma de hablar: todos en aquella época, mayormente la del diario Pueblo, perdíamos el tiempo en la noche, en aquellas juergas, la bebida...Pero al mismo tiempo, aprendí mucho durante esos años. Nos peleábamos por la exclusiva, por publicar una noticia en portada.

- Usted hizo televisión (“Bla, bla, bla” en TVE) y radio. Si le llamaran para hacer un programa para algún medio audiovisual, ¿cuál escogería?

-Primero, no me van a llamar. Y si lo hicieran diría que no, porque a mi edad ya no me apetecer presentar ningún programa. Sólo quiero seguir escribiendo: sea libros como el último, o mi columna diaria en La Razón.

-Lo importante es aprovechar el tiempo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios