www.diariocritico.com
Fidel Castro y la Revolución cubana: luces y sombras, en datos (2)
(Foto: EP)

Fidel Castro y la Revolución cubana: luces y sombras, en datos (2)

martes 29 de noviembre de 2016, 14:09h

Seguimos repasando las luces y sombras del castrismo con ocasión del fallecimiento de su líder, Fidel Castro, fallecido este fin de semana pasado. Y es que estos días ha sido tiempo para balances, a veces con datos muy politizados sobre lo que ha supuesto para Cuba y, por extensión, para todo el mundo, la Revolución cubana de 1959.

Esos balances, como decíamos, han estado en ocasión muy tergiversados, y si bien es cierto que precisamente no es oro lo que luce en la isla caribeña y que las libertades han sido muy cohartadas de manera continua y sistemática por el régimen militarizado de Cuba, también se han tratado injustamente los logros de la Revolución que lideró Fidel pero que también tuvo mucho que ver con el Che Guevara.

Ayer estuvimos repasando algunos logros sociales y económicos del régimen. Ahora toca centrarnos en las sombras del castrismo.

Tras una revolución que medio planeta aplaudió contra la dictadura de Fulgencio Batista, las cosas no siguieron el curso democráctico que se prometió, como en tantos otros casos de revoluciones comunistas. Además, se estima que se fusilaron a unos 6.000 presos políticos y que el número total de esos presos ha rondado en total los 20.000. Eso por no hablar de los exiliados, que se estima en 2 millones.

Otras fuentes elevan los fallecidos por ejecución a 8.200. Sería más complicado calcular cuántos presos políticos hay en la actualidad y cuántos han sido de otra índole derivada del castrismo, como la homosexualidad.

Juicios sumarísmos

Como en otros tantos casos históricos de revoluciones comunistas, luego llegaron los ajustes de cuentas. Una de las primeras decisiones del nuevo gobierno revolucionario fueron los llamados juicios revolucionarios como parte del proceso conocido como Comisión Depuradora contra personas consideradas criminales de guerra o muy asociadas con el régimen de Batista. Entre enero y abril de 1959, alrededor de 1.000 personas fueron denunciadas y juzgadas por medio de juicios sumarísimos de los cuales 550 fueron fusilados.

Ernesto Che Guevara, en su condición de jefe de La Cabaña durante los primeros meses de la revolución, tuvo a su cargo los juicios y ejecución contra los detenidos en la fortaleza. Los fusilamientos fueron admitidos públicamente por el Che en las Naciones Unidas: "Fusilamientos, sí, hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando".

Nunca llegó la democracia prometida

La democracia nunca llegó. Eso se debe a que se argumentó que se detectaron mecanismos de corrupción heredados de la etapa de Batista al servicio de EEUU, y que en caso de celebrarse los comicios, habría una alteración de la voluntad popular acerca de la Revolución. Se incumplió el Manifiesto de la Sierra Maestra, un compromiso de "celebrar elecciones generales para todos los cargos del Estado, las provincias y los municipios en el término de un año bajo las normas de la Constitución del 40 y el Código Electoral del 43 y entregarle el poder inmediatamente al candidato que resulte electo".

Ya en 1974 se celebraron las primeras, pero los detractores del régimen las consideran fraudulentas. Además, el presidente de la República no se elige por voto popular sino por parte del Parlamento, cámara que controla el Partido Comunista.

Fidel Castro y la Revolución cubana:
luces y sombras (1ª parte)

> El incierto futuro de Cuba sin la alargada sombra de Fidel Castro

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios