|
kroker
|
Cuando todo el mundo está en contra de una ley, por algo será. La nueva ley de educación (debe ser escrita en minúsculas, pues no da para más) fue aprobada hoy con los únicos votos del PP, supongo por aquello de "prietas las filas", muy al uso en los grandes partidos. Si realmente el voto en el Congreso fuera secreto, el resultado habría sido otro; me resisto a creer que la "bancada popular" sea toda de extrema derecha, y no haya un mínimo de sensibilidad con los agentes sociales implicados en la educación, que al final somos todos de una manera u otra.
Decididamente hay que cambiar el Reglamento Interno del Congreso, y eso de que se vea expresamente quién vota, y el sentido del voto lo único que propicia es esa oscura coacción que hacen los aparatos de los partidos sobre los diputados. Por supuesto también, obligar a los partidos a cambiar su régimen interno, y que la disciplina de voto, es más bien para franquistas y leninistas. Sin embargo, mientras no hayan listas abiertas, nada de esto cambiará, los que están ahora en el "machito" no quieren ver como la gente piensa por su cuenta, y no como ahora, que le dicen que deben pensar, decir y hacer.
|