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kroker
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Veamos lo que vomita Wikipedia del personaje en cuestión: Nombrado Delegado del Gobierno en Galicia en mayo de 2000, con rango de Subsecretario de Estado, gestionó desde ese cargo el hundimiento del Prestige. De esa época datan algunas de sus intervenciones públicas más recordadas: "Probablemente el fuel no toque la costa gallega" (14 de noviembre 2002) "El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín" (19 de noviembre 2002)"Hay una cifra clara, y es que la cantidad que se ha vertido no se sabe" (21 de noviembre). Declaró como imputado ante el juez de Corcubión, y la sentencia final de la Audiencia Provincial de La Coruña le dedica algunos párrafos: «Desempeñó una tarea de coordinación difusa y confusa, tanto en la constitución de un organismo que rigiese las operaciones como en la facilitación de estructuras burocráticas y de atención a personas que pudieran informar a las autoridades». Cesó a petición propia el 31 de enero de 2004 para poder concurrir nuevamente a las elecciones generales de marzo de ese año.
No cabe la menor duda, que el personaje en cuestión estuvo en el puente de mando al lado mismo del "Rey de los hilitos de plastilina", cuando el Prestige, y que el hediondo fuel todavía impregna toda su carrera política. ¿Pero cómo no va a sacar pecho este meapilas galaico, que a base de hacer cursillos privados en materia de defensa se cree investido de los más acrisolados valores militares españoles?. Es como un segurata, que por el mero hecho de vestir uniforme, llevar pipa y porra, se cree investido de la "autorictas" y preparación de un policía de carrera. Puede que sea por eso, que su maestro, mentor y Joda, quiere convertir a ese colectivo en policía privada de Régimen. El problema es que no es fuel el que ahora mancha la carrera política de este matón de barrio que amenaza con querellarse hasta consigo mismo, sino muchos cadáveres de personas que se ahogaron en medio de la desesperación y los tiros de la Guardia Civil, aquí sres., no vale la obediencia debida y son tan culpables los que dieron la orden como los que apretaron el gatillo.
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