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La historia del repartidor de Glovo que se accidentó y la empresa se interesó antes por el pedido

La historia del repartidor de Glovo que se accidentó y la empresa se interesó antes por el pedido
(Foto: Glovo)
martes 30 de julio de 2019, 10:57h

La situación de los repartidores de comida a domicilio en todo el mundo siguen protagonizando gran parte de la actualidad por las precarias situaciones de trabajo que tienen que sufrir a diario. Lo hacen ante la poca respuesta de las autoridades y el escaso interés por sus condiciones por parte de la sociedad, que sigue haciendo pedidos a estas compañías puestas en cuestión: Deliveroo, Glovo, UberEats...

Ayer la historia de un repartidor de Glovo en Argentina que se accidentó fue lo más comentado en redes sociales porque tras conocer la empresa por el trabajador que había tenido un incidente, la pregunta de la persona que controlaba ese pedido se interesó antes por el paquete del cliente que por el estado de salud del repartidor. Algo propio de otra época, casi salido de las páginas de un libro de Charles Dickens.

El caso se pudo conocer y denunciar gracias a que una periodista presenció lo sucedido en Argentina e hizo pública la conversación en el chat del móvil entre el repartidor accidentado y la empresa de repartos, Glovo, que también opera en España. El incidente tuvo lugar este fin de semana pasado y el repartidor tiene 63 años. Fue golpeado por un automóvil cuando circulaba para repartir una pizza y fue atendido por los servicios médicos ante la mirada de la periodista Yanina Otero.

Sin embargo, la empresa sólo acertó a preguntar al repartidor "Es parte del procedimiento, por favor, tendrías que mandar la foto para poder cancelar el pedido". Antes, este hombre le había informado a su controladora: "No me puedo levantar". "Ernesto, ¿me podrías mandar una foto de los productos, por favor?", insistía su agente de Glovo.

La periodista Otero luego informó: "El repartidor está bien. Se dio un golpe muy grande y lo salvó el casco. Para rematar la historia, apareció la persona que había hecho el pedido, abrió la caja de la moto y se llevó la pizza. Nosotros seguíamos ahí esperando a la ambulancia. De terror todo".

Precariedad

En España también se puede ver a repartidores de edades superiores a los 50 y 60 años trabajando en este tipo de empresas de reparto a domicilio ante la falta de otras opciones del mercado de trabajo, aunque lo más habitual es que estos trabajadores respondan a otros perfiles: jóvenes, de entre 20 y 40 años, y de origen extranjero.

En nuestro país, al menos, se ha comenzado a vigilar la contratación de estos repartidores y sus condiciones de cobertura social, con los primeros fallos que les reconocen como trabajadores en nómina de la empresa, y no autónomos, como intentan demostrar estas compañías.

Glovo, en nuestro país, ya protagonizó esta primavera un suceso muy polémico cuando falleció un repartidor en Barcelona en un accidente de tráfico. "Estamos colaborando con las autoridades para determinar las causas de este suceso y contactando con la familia para darles nuestro apoyo y condolencias" dijo por entonces la compañía. Al parecer, el joven fallecido operaba con los datos de otro compañero, ambos inmigrantes.

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