Washington busca controlar "indefinidamente" las exportaciones de crudo venezolano como estrategia para la reconstrucción de la economía del país caribeño. Así lo ha afirmado este miércoles el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, en emdio de una conferencia organizada por Goldman Sachs en la que ha anunciado que lo primero va a ser "estabilizar la producción".
El secretario ha dicho que está "trabajando directamente en cooperación con los venezolanos" después del anuncio del martes del presidente estadounidense, Donald Trump, de que Venezuela iba a dar a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para su venta en el mercado norteamericano. El funcionario mantiene que Washington va a permitir la venta de crudo de Venezuela a las refinerías estadounidenses y alrededor del mundo, "pero esas ventas las hará el Gobierno de EEUU y se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno de EEUU".
Por otra parte, después de dos semanas de persecución en el Atlántico, Estados Unidos ha logrado interceptar con ayuda del Reino Unido un petrolero ruso que intentó burlar el bloqueo de Washington a las exportaciones de crudo venezolano. Rusia denuncia la "interceptación ilegal" de su buque en un comunicado en el que también asegura que "ningún Estado tiene derecho a eso". Las fuerzas estadounidenses han informada de que además abordaron esta noche un segundo barco vinculado a Caracas en aguas del Caribe.
En paralelo, el presidente norteamericano, Donald Trump, sigue amenazando con quedarse con Groenlandia: un comunicado de la Casa Blanca dice que "adquirir la isla es una prioridad de seguridad nacional para EEUU" y que "recurrir al Ejército es una opción". Washington ha comunicado que se va a reunir con Dinamarca la próxima semana en medio de la escalada de tensión.
Trump está obsesionado con quedarse con Groenlandia. El presidente de Estados Unidos así lo ha dicho una y otra vez desde que regresó a la Casa Blanca. La semana pasada volvió con sus amenazas de anexionarse la isla, un estratégico territorio autónomo que pertenece a Dinamarca, después del ataque que ordenó contra Venezuela y la captura de Nicolás Maduro.
El uso de la fuerza "está sobre la mesa"
El secretario de Estado, Marco Rubio, no ha querido pronunciarse sobre los planes de Estados Unidos hacia Groenlandia, después de que la Casa Blanca haya señalado que el uso de la fuerza para hacerse con el control de la isla ártica "está sobre la mesa". En sus declaraciones, después de una reunión con los senadores estadounidenses para hablar sobre la intervención en Venezuela, el alto cargo ha confirmado que la semana próxima se va a reunir con sus contrapartes de los países de la OTAN para disuctir sobre la isla.
Cuestionado por las declaraciones de la Casa Blanca y las ambiciones de hacerse con Groenlandia, Rubio ha comentado que "esa ha sido siempre la intención del presidente, desde el principio. Lo dijo muy al principio, no es nuevo, ya en su primer mandato. No es el primer presidente que se plantea cómo adquirir Groenlandia… Truman también quiso hacerlo".
Acerca de la opción militar, ha dicho que "cada presidente mantiene esa opción. No solo sobre Groenlandia, sino globalmente. Si el presidente identifica una amenaza a la seguridad nacional, cada presidente tiene la opción de atajarla por la vía militar. Como diplomático, que es lo que soy ahora, siempre preferimos resolver las cosas de manera diferente".