El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán ha negado que hayan mantenido conversaciones directas con EEUU de acierdo con lo que ha informado la agencia iraní Mehr, aunque ha reconocido que "existen iniciativas de países de la región para reducir las tensiones". El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado en varias ocasiones a lo largo del día que las negociaciones se han producido y que seguían en marcha.
Trump ha dicho además que fue Teherán quien dio el primer paso para negociar con Washington y que han encontrado "importantes puntos de acuerdo". Ha continuado afirmando que no reconoce a Mojtaba Jameneí como líder supremo iraní y que puede que encuentren una alternativa, como en Venezuela. Poco antes, el republicano había admitido "conversaciones productivas" con el régimen de los ayatolás "sobre una completa resolución de las hostilidades", además de anunciar una tregua de 5 días en los ataques a las infraestructuras energéticas, después de amenazar el sábado con atacar las centrales eléctricas iraníes si Teherán no desbloqueaba Ormuz.
La diplomacia iraní cree que las declaraciones del presidente estadounidense Trump no son más que "esfuerzos por reducir los precios de la energía y ganar tiempo para implementar sus planes militares" y señala que la respuesta de Teherán a los países que están intentando mediar es que Estados Unidos es "quien inició la guerra", por lo que es a su Gobierno al que tienen que dirigirse las peticiones.
El ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, habló el domingo por teléfono con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, y con el equipo negociador de Washington, también con representantes de la UE y de diversos países de Oriente Próximo.
De acuerdo con un comunicado publicado en el canal de Telegram del Ministerio de Exteriores iraní, el jefe de la diplomacia turca remarcó la necesidad de redoblar esfuerzos para disminuir la tensión, mientras el ministro iraní subrayó que sus ataques en la región, incluso a países musulmanes son parte de su "inherente derecho a la defensa" puesto que estos cuentan con "instalaciones militares de los agresores".
El silencio israelí ante el anuncio de Trump
Por su parte, en Israel se mantienen en silencio ante una nueva constatación de que, a pesar de la estrecha cooperación militar, es EEUU quien marca los tiempos de esta guerra, no Tel Aviv ni Jerusalén. No se ha hecho ningún pronunciamiento oficial sobre el anuncio de Donald Trump de sus conversaciones con Teherán que puede poner acabar con el conflicto en los próximos días.
Las respuestas, a través de la prensa nacional, han ido encaminadas en dejar claro que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, se encontraba al tanto desde hace dos días de los intentos de mediación y colocar al anuncio de Trump más como el reconocimiento público de un canal de diálogo que se abre en vez de un golpe de timón.
Israel, de hecho, viene cambiando su discurso ante la posibilidad de un fin abrupto de la guerra sin haber cumplido su objetivo de derrocar al régimen. Está subrayando los logros militares, en particular contra el programa balístico de misiles, y enfatizando que, aunque finalice el conflicto con Teherán va a seguir combatiendo en Líbano contra Hezbolá, donde continúa volando puentes para aislar el sur del río Litani (el bastión chií donde se encuentran desplegados los cascos azules, entre ellos cientos de españoles) del resto de Líbano.
Su ministro de Defensa, Israel Katz, ha solicitado el domingo a las tropas dejar las casas en las aldeas fronterizas libanesas "como en Beit Hanun", una localidad gazatí que fue devastada. Y el de Finanzas, Bezalel Smotrich, ha hecho un llmamiento este lunes no solo de tomar la franja hasta el Litani, sino también de anexionársela.