No han sido, no, solamente las declaraciones de
Fernández Ordóñez, el gobernador del banco de España, hablando de que el sistema financiero español no quedará indemne tras el oleaje mundial y puntualizando que seguramente habrá fusiones. La cosa venía de más lejos y todos miraban a las cajas, donde la CECA no está sabiendo imponer el orden debido -su presidente,
Juan Ramón Quintás, ni siquiera estuvo en la reunión de
ZP con los banqueros-. Y en las cajas hay un revuelo de mírame y no me toques.