Actualmente, es posible realizar la lectura remota de contadores de gas, la conexión de un sistema de riego desde el móvil, el control de motores y niveles en un depósito de agua, la comunicación de sistemas de control en autopistas, el estado de un ascensor averiado y permitir la comunicación desde su interior a un centro de atención... sin cables y a un precio reducido gracias a la tecnología móvil GSM, GPRS y UMTS.
El ingeniero Jack Kilby desarrolló el primer circuito integrado en 1958. Sin duda, sentó los cimientos de una carrera que había comenzado años antes y que ha cambiado radicalmente nuestro modo de vida. Si buscamos su biografía en Internet, encontramos que recibió el Premio Nobel de Física en 2000 por su contribución al desarrollo de la tecnología de la información.
La frase anterior ilustra hasta que punto la tecnología está influyendo en nuestras vidas, aparece la palabra “información” y “buscamos en Internet”. La revolución tecnológica a la que hemos asistido en los últimos 60 años ha servido para la creación de una especie de “sistema nervioso” global por el que fluye una cantidad ingente de información que ha permitido aumentar la productividad y la eficiencia de las instituciones (públicas y privadas) hasta unos niveles inimaginables en el pasado.
Cuando la comunicación de información se realiza entre personas es común utilizar el término anglosajón H2H (Human to Human). Cuando se produce entre dos dispositivos, se emplea M2M (Machine To Machine) y cuando un dispositivo envía información a una persona, M2H. De modo paralelo a la “revolución” en las comunicaciones entre humanos de los últimos 50 años, se está produciendo una “revolución” en las comunicaciones M2M y M2H. Ésta se asienta firmemente en el avance y expansión sin límites de las telefonías fija y móvil, y silenciosamente está también entrando en nuestro entorno.
No hace muchos años, los sistemas de control, seguridad, etc, estaban basados en una arquitectura centralizada. Un ordenador central recibía toda la información de una instalación y enviaba las órdenes a los sistemas “de campo” a través de grandes redes de cable dentro de los edificios o usando la telefonía fija cuando se trataba de redes más amplias.
El imparable desarrollo de la capacidad de los circuitos integrados, su miniaturización y su bajo precio han traído como consecuencia que ahora dispongamos de sistemas con inteligencia distribuida (cada parte del sistema puede tomar sus propias decisiones, el sistema sigue activo aunque el “servidor central” esté inoperativo). Esto unido a la creación y continuo avance de la red de telefonía móvil permiten dispositivos y aplicaciones que hasta el momento no eran imaginables o cuyo coste lo hacía inviable.
Si además se combina esta tecnología con la localización mediante GPS, se obtienen aplicaciones tan interesantes como conocer la posición y el estado de un vehículo, su inmovilización en caso de robo, conocer la temperatura de la carga en un camión frigorífico, guiado de dispositivos móviles en agricultura, etc... y toda esa información en un móvil u ordenador conectado a Internet. Si lo combinamos con el envío de imagen, el campo de aplicaciones es abrumador.
Hoy en día existen alrededor de 2.800 millones de M2M funcionando en todo el mundo y se espera que en 15 años habrá más de un billón de aparatos controlados inalámbricamente. Solamente en España se estima que existe más de un millón de estos dispositivos. La empresa Zignux Technology tiene el reto de ofrecer una solución, en un tiempo reducido, a las nuevas necesidades que, sin demasiada estridencia mediática, no paran de surgir. La empresa trabaja bajo tecnología GSM/GPRS, Linux, Java... desarrollando equipos de control y gestión remota, en constante avance y desarrollo, adaptándose a las nuevas tecnologías y haciendo equipos lo más competitivos posibles.
Enlaces de interés:
www.madrimasd.org/emprendedores