Un día después de que el presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, le pedía ayer a la ministra de Medio Ambiente, del Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, que se garantice el trasvase del Tajo al Segura hasta 2055, el Consejo de Ministros ha aprobado una nueva derivación de 40,05 hectómetros cúbicos, de aquí a diciembre.
La decisión no le ha hecho ninguna gracia a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que mantiene que las informaciones de las que dispone no hablan de ningún déficit hídrico en la cuenca del Levante para regadíos. Ha sido el consejero de Ordenación del Territorio y Vivienda, Julián Sánchez Pingarrón, quien ha manifestado su total desacuerdo con la decisión del Ejecutivo central. "Nos parece imprudente trasferir recursos, porque consideramos que no hay ninguna necesidad de emergencia en esa zona", dijo.
El consejero señaló que en lo que se refiere a abastecimiento humano, "el Gobierno de Castilla-La Mancha siempre ha expresado su solidaridad con las personas y los territorios que necesitan agua, pero exigimos que haya un riguroso y estricto cumplimiento de que se destine a ese fin", advirtió.
Sin embargo, Sánchez Pingarrón aseguró que la Junta "no está de acuerdo" en que se trasvase agua para regadío, ya que "los pantanos de cabecera del Tajo están, en este momento, por debajo del 15 por ciento. Por tanto, la prudencia exige no aprobar trasvase para regadío estando los pantanos en esta situación, porque se pone en peligro el abastecimiento de meses posteriores", apostilló.
Finalmente, aseguró que, "como siempre", el Gabinete Jurídico de la Junta de Comunidades estudiará si es oportuno interponer un recurso ante este trasvase.
Inviable desde el punto de vista ecologista
Las organizaciones ecologistas 'Greenpeace', 'SEO/BirdLife', 'WWF-ADENA', 'Amigos de la Tierra' y 'Ecologistas en Acción' mostraron hoy su rechazo ante el posible trasvase del Tajo desde el embalse de Valdecañas (Cáceres) al Segura, al considerarlo "inviable" por motivos ambientales, hidrológicos y económicos.
En nota de prensa, estos grupos ecologistas criticaron el "giro radical" del Gobierno central en materia de política de aguas, un cambio de "180 grados" que evidencia, a su parecer, que el Ejecutivo español "ha optado definitivamente porque la gestión del agua deje de guiarse por criterios de sostenibilidad y respeto medioambiental y que sean los intereses políticos y económicos los que manden", exponen.
Estas organizaciones ecologistas consideran que los trasvases "no son la forma de hacer una política de aguas razonable y sostenible" y, en esa línea, recordaron al PSOE que en el programa electoral con el que acudió a los últimos comicios nacionales "se rechazaba este tipo de infraestructuras".
Afirman, además, que el trasvase desde Valdecañas "no resiste el más elemental análisis de viabilidad hidrológica, ambiental ni económica", por lo que simplemente someterlo a estudio es "malgastar el tiempo y el dinero que se emplee".
Comentan que en el documento de análisis ambiental del Plan Hidrológico Nacional, aprobado en tiempos del Gobierno de José María Aznar, ya se señalaban los "graves inconvenientes" y los "impactos críticos que supondría realizar un trasvase similar", en este caso con toma desde el embalse toledano de Azután, situado en el río Tajo a apenas 20 kilómetros aguas arriba de Valdecañas.
Desde el punto de vista hidrológico, recordaron que Valdecañas tiene una capacidad de embalse de 1.446 hectómetros cúbicos, pero que su nivel medio de llenado en el último decenio es de 722 hectómetros y que en la actualidad "no llega a alcanzar los 500".
"Estamos hablando de una propuesta que significaría trasvasar la mayor parte del agua disponible en el embalse, con los consiguientes daños ambientales y sociales que se producirían aguas abajo tanto en Extremadura como en el vecino Portugal", subraya la nota.
Por otra parte, afirman que las aguas de Valdecañas están "notablemente eutrofizadas" y "no son aptas" para el abastecimiento a poblaciones, por lo que "contaminaría" el suministro de agua potable que desde el trasvase Tajo-Segura se da a más de dos millones de personas.