Según un comunicado remitido a diariocrítico, a través de anuncios y por conocidos los dos granjeros captaban a extranjeros no comunitarios y, aprovechándose de su situación de necesidad, los empleaban en dos explotaciones agropecuarias de su propiedad, sitas en la zona de Los Alcores, bajo falsas promesas y engaños asegurándoles que les iban a regularizar a cambio de su trabajo.
Los trabajadores, concretamente un costarricense, dos rusos y cinco bolivianos, todos ellos en situación de estancia irregular en España, eran sometidos a un horario de trabajo de catorce horas diarias todos los días de la semana en condiciones infrahumanas, sin cobertura médica y sin estar sujetos al convenio colectivo de su ramo, además de ser amenazados y coaccionados para que no denunciaran la situación.
Los ocho trabajadores se encontraban alojados en viviendas en el interior de las fincas en condiciones precarias: sin servicios ni aseos, rodeados de gran suciedad y sin medidas de seguridad en la instalación eléctrica o sin ventilación.
Los detenidos eran propietarios de dos granjas destinadas una de ellas a la cría de cerdos y la otra a la recogida de huevos, cuya explotación era controlada directamente por los dos detenidos y que con la correspondiente autorización judicial fueron registradas encontrándose en una de ellas, llamada “La Palmilla”, tres trabajadores en situación irregular y otros tres más de nacionalidad rumana carentes de permiso de trabajo.
En esta Granja se encontraron varias zanjas de 1,50 de ancho por 2 metros de profundidad y 40 metros de largo en las que arrojaban cerdos muertos, sin cumplir con las medidas de seguridad exigibles, así como una fosa acuática de grandes dimensiones a la que arrojaban estos animales.
En la otra granja “El Alcaraván”, fueron sorprendidos in fraganti cinco personas en situación irregular trabajando en la cadena de recogida de huevos en presencia directa de uno de los propietarios.
En los registros se intervinieron además, pasaportes de trabajadores en situación irregular en España, fotocopias de otros extranjeros extracomunitarios empleados irregulares en España y que no han sido detenidos en el momento de la intervención y documentación de la empresa conteniendo pagos de salarios y horarios de trabajo.
Como resultado de la operación se procedió fueron detenidos los dos propietarios de las granjas, padre e hijo, nacidos en 1949 y 1975 respectivamente, quienes responden a las mismas iniciales los dos, J. R. M., y los ocho trabajadores extracomunitarios, por estancia irregular en España.