E incluso en los pocos meses juntos previos, su matrimonio apenas tuvo estabilidad debido a los excesos con el alcohol y las drogas de la pareja.
Mientras al inicio de su matrimonio, Amy, de 26 años, repetía una y otra vez promesas de amor y fidelidad, se acumularon en los últimos meses las señales de que la pareja se encuentra en crisis. Según un informe del diario "News of the World" la separación está decidida, de nuevo.
Y eso que hace un año, Amy todavía luchaba denodadamente por su esposo. Cuando la policía detuvo en noviembre pasado a Fielder-Civil por lesiones corporales, la cantante, atribulada, con un peinado similar a un enorme panal de abejas, se aferró a su hombre y exclamó "Baby, te amo!". Después pidió su liberación una y otra vez.
Incluso durante del proceso que siguió, que terminó con una condena a prisión de 27 meses, la cinco veces ganadora del Grammy ("Rehab", "Back to Black") estuvo varias veces en el tribunal y enviando mensajes de amor a su esposo. Sin embargo, no estuvo presente durante la lectura de la sentencia y sí lo hizo la modelo alemana Sophie, que le gritaba en la sala a Blake "Te amo!".
Al parecer, esta modelo conquistó ahora el corazón de Fielder- Civil y sería el motivo de la posible separación. "Ya pasó. Ya no hay vuelta atrás para nosotros. De todas formas no hubiera durado. Sólo estábamos juntos por el sexo", dijo al parecer Amy a sus amigos según "News of the World".
Otro diario británico, el "Sun", había informado en abril que estaba decidido el divorcio porque al parecer Amy se había enamorado de un miembro de su equipo de managers. Luego no se habló más de ello y Amy anunció que quería tener "al menos cinco hijos" con Blake.
En realidad, haya esperanzas o no, lo que parece cierto es que la pasión anterior se extinguió. Blake no tuvo apuros en abandonar la prisión. Dejó pasar dos oportunidades de salir antes porque no le gustaron las condiciones. Cuando finalmente lo hizo a fines de noviembre para internarse en una clínica de rehabilitación por su adicción a las drogas, no se supo nada de Amy: al parecer, su marido no le había dicho nada de la liberación.
Según su madre, Janis, la cantante está "destruida" por eso. Después de ello rechazó asumir los costos de la terapia por el valor de unos 37.000 euros (47.500 dólares) y comenzó, según informes de los medios, a proteger su patrimonio de unos 15 millones de dólares del acceso de Fielder-Civil. Su padre incluso ya se habría reunido con abogados para asegurar el dinero.