"Las revoluciones no cambian, él está empecinado en seguir por el mismo camino, y ya el país está empezando a profundizar en ese rechazo y está claro que los resultados de estas elecciones" así lo demuestran.
A partir de 2009 "vamos a ver con crudeza la realidad económica venezolana", pronosticó Gómez Sigala para quien no hay una salida, y eso tiene que entenderlo el gobierno sino se incrementa la producción y deja a un lado las regulaciones.
Además, mostró preocupación por el nivel de conflictividad laboral. "Con una dependencia altísima de las importaciones, con niveles de producción bajos y la conflictividad laboral estimulada por el gobierno en sectores como el automotriz, químico y de alimentos, afectados por conflictos generados por los 3.700 nuevos sindicatos, esa gente va a las empresas no a buscar productividad, sino conflictos, el espacio para el diálogo es muy restringido, la situación del sector laboral y empresarial es absolutamente indispensable, creemos en el diálogo, pero con aras de construir una economía mucho más productiva".