Morrell confirmó que el presidente electo, Barack Obama, "dejó muy claro" que quiere cerrar Guantánamo pronto. "Así que el secretario quiere estar preparado para ayudarle intentando encontrar la solución a este espinoso problema", agregó el portavoz.
Guantánamo tiene alrededor de 250 detenidos, incluido Khalid Sheikt Mohammed, acusado de los atentados del 11 de septiembre. A partir de este atentado, la base estadounidense se convirtió en un centro clave para la "guerra contra el terrorismo" lanzada por la Administración de George W. Bush. Las innumerables denuncias por detenciones ilegales de la CIA y torturas han convertido a Guantánamo en un símbolo de vulneración de los Derechos Humanos.
El pasado miércoles, tres personas retenidas durante siete años por el Ejército de Estados Unidos en Guantánamo fueron liberadas y enviadas a la república balcánica de Bosnia-Herzegovina, en lo que constituiría, según su abogado, la primera puesta en libertad bajo mandato judicial en el complejo carcelario.