El gobierno parece empeñado de darle de comer a sus detractores, o, quizás, ni Cristina, ni Moreno han ido al supermercado durante el año, o no les han llegado las facturas de servicios como a todos nosotros, por lo que la cifra de un 7,2% de inflación durante el 2008 les pueda llegar a parecer creíble, algo que al ciudadano común ya realmente le resulte una burla.
Todos los diarios se refieren al tema, aunque los únicos que le dedicaron toda su tapa al asunto son los de Crítica, que con un color rosa de fondo y adornada con una flor, en la portada socarronamente nos cuentan que “El INDEC tiene el agrado de informar a usted que la inflación del 2008 ha sido del 7,2%”
En La Nación ya arrancan nomás con que “El costo de vida” viene con “Una polémica que lleva dos años”, agregando que “Para el Indec, los alimentos no aumentaron en todo 2008” y que “La canasta subió apenas un 0,4 por ciento en el año; estudios privados afirman que superó el 11%”, y traen un artículo de opinión titulado “La Presidenta, con impunidad estadística”
Como será la cosa que hasta en Página –afín al gobierno- no le quedó otra que poner que “Para el Indec, la inflación de 2008 fue del 7,2 por ciento”, explicándonos que “La medición oficial de los precios minoristas arrojó un resultado que indicaría que la inflación no fue un problema en 2008”, agregando que “Mediciones privadas y provinciales triplicaron el cálculo del Indec”, dejando para el final que hubo un “Ahorro de 5500 millones de dólares de deuda indexada”.
Clarín también fue duro y tras el simple título de “El Gobierno dice que la inflación en todo el año fue 7,2%” se asombra con que “Es tres veces menos de lo que dieron las mediciones privadas” y que “De acuerdo al cuestionado INDEC, la educación y la salud fueron lo que más subió. Y los alimentos, el rubro que menos aumentó”.
Por otra parte en Ámbito consideran de “Surrealismo: La inflación oficial en 2008 fue del 7,2%” e indignados ponen que “En una de sus frases más famosas, Salvador Dalí dijo una vez: «Nunca haría el retrato de una persona con la intención de que se le parezca. Lo que yo quiero es que la persona termine pareciéndose al retrato que hice de ella». El deseo de Dalí, por supuesto, nunca se concretó. El de Guillermo Moreno, que es el mismo, es mucho más difícil de que se le cumpla: los precios jamás se parecerán al retrato que hace de ellos”.
Dejando al deporte para el final, Olé pone a Gorosito en su portada, y titulando como si no tuvieran ganas ponen “El Ninja”, argumentando que “Abreu se fue, Fabbiani es difícil,(¿no lo habían puesto en su portada con la camiseta y su beba?) ¡qué importa! Tortuga Fernández debutó y empató en el estreno de Pipo. River fue más que el Rojo”. Allá ellos…