Todos los diputados socialistas, a excepción de cuatro, abandonaron el pleno inmediatamente después de que
De España, que había llamado al orden ya en dos ocasiones a
Camarasa, decidiera expulsarlo de la Cámara cuando estaba a punto de votarse el dictamen de la comisión especial de seguridad ciudadana, último punto del orden del día de la sesión matutina, que salió adelante con los únicos votos favorables del PP y el rechazo de PSPV y EU-Entesa.
Solamente permanecieron en los escaños socialistas la diputada Josefa Andrés, que había intervenido en el debate, el portavoz adjunto Andrés Perelló, el parlamentario Antonio Torres y el vicepresidente segundo, Joaquim Puig, mientras el resto de diputados optaba por abandonar el hemiciclo y por seguir desde las televisiones de los pasillos el final del pleno.
La expulsión de Camarasa se produjo después de que este diputado lamentara en dos ocasiones que el PP no se atenía al asunto que se estaba debatiendo y que hiciera una alusión final al "aguilucho" del régimen franquista. Además, De España también llamó al orden en dos ocasiones al portavoz adjunto socialista Antoni Such y al diputado Eduardo Vicente, después de escucharse desde los escaños de este grupo: "Mandábais a Martín Villa a cargarse a gente a Argel", "sois la extrema derecha" o "tenéis en el Gobierno" a un miembro del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP).
El presidente de la Cámara aseguró en los pasillos al término del pleno que había adoptado esta decisión porque era lo que los socialistas "estaban buscando", y por "respeto a la libertad de expresión", Y dijo no entender porque los miembros de este grupo "no dejan hablar a nadie", mientras que el diputado expulsado del PSPV lamentó la actuación de De España y la atribuyó a que "le sabe mal" escuchar que "cuando uno recuerda al GAL hay que tener la memoria más larguita y acordarse de que hubo ministros del Interior que ordenaban también seguir e intentar asesinar a otros".
La bronca se inició a raíz de las acusaciones vertidas desde la tribuna por el portavoz adjunto del PP Antonio Clemente, que centró la mayor parte de sus intervenciones en la concesión de la prisión atenuada a De Juana, una decisión que tildó de "escandalosa" porque, según dijo, supone "excarcelar a un asesino que ha matado a 25 ciudadanos españoles", cuando, paralelamente, se "encarcela a alcaldes del PP sin orden judicial" como el de Mogán.
Las protestas se sucedían en ese momento en los bancos socialistas, donde los diputados exhibían fotocopias de una reseña del libro 'Días', con el que el que De Juana obtuvo beneficios penitenciarios bajo el mandato del PP, mientras la vicepresidenta, Rosa María Barrieras, que ejercía en ese momento la presidencia, pedía que se dejará escuchar al orador.
Clemente continuó con sus críticas al Gobierno, al que acusó de crear "inseguridad" porque "mete en la cárcel a los guardia civiles y saca de ella a uno de los presos más sanguinarios de Europa". "El enemigo no es el PP, es ETA y su brazo político, Herri Batasuna", manifestó.
La diputada socialista Josefa Andrés recriminó al diputado del PP haber realizado una intervención propia de la "actuación sectaria, rancia y golpista" que está manteniendo, según dijo, el PP, que ha incorporado, agregó, "al ultra Ricardo Sáenz de Ynestrillas y las banderas de la Falange" a sus movilizaciones, y acusa al Ejecutivo socialista de "doblar la rodilla" cuando el Gobierno del PP excarceló, añadió, a 14 presos con delitos de sangre con Mariano Rajoy al frente del Ministerio del Interior y a 13, con Jaime Mayor Oreja en el mismo cargo. También aseguró que a De Juana se le conmutaron 350 días de condena entre 2001 y 2002, también con Gobierno del PP.
GAL
Clemente elevó el tono en la réplica para asegurar que "estos asesinos también han matado en la Comunidad Valenciana" y que el PP no se doblegó ante las exigencias que planteó la banda terrorista antes de asesinar al concejal Miguel Ángel Blanco. "Hablan de un proceso de paz, pero no hay guerra", porque "aquí sólo mata una parte", aunque en las épocas del GAL sí "se asesinaba en nombre del Gobierno". Las protestas de los socialistas se intensificaron y llevaron a De España, que se había incorporado al pleno, a llamar al orden a Such y a Vicente y a expulsar a Camarasa, que aseguró: "empezamos con el aguilucho, seguimos con los correajes y acabamos con el 9 largo".
Ya con los escaños socialistas prácticamente vacíos el diputado de EU-Entesa lamentó el "papelón" realizado por el diputado del PP e invitó a los miembros de su partido a acudir a manifestarse contra el Gobierno "en autobús o en limosina", porque "aquí se viene a otra cosa".
El PP aprobó en solitario su dictamen de la comisión de seguridad ciudadana, en el que se reclama al Gobierno central que vengan a la Comunitat Valenciana 2.000 agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil y se aplaza a la próxima legislatura la definición del modelo de Policía Autonómica. Los populares rechazaron las propuestas alternativas de socialistas y EU-Entesa.