Los hechos se produjeron en el interior de la nave en cuestión, donde la familia del fallecido había tenido la empresa “Cárnicas Ibéricas Caballero S. A.”, tras cuyo cierre la habían alquilado a otras sociedades como “Pollos Arenas” y “Dhul”, antes de hacerlo hace unos siete meses a M. N., que la dedicó también a una industria cárnica llamada “Sabor Food”, que al parecer permanecía prácticamente inactiva desde hace un mes.
Tras entregarse el presunto agresor y narrar los hechos, un equipo de la Policía Judicial de la Guardia Civil se desplazó a la nave, junto a un equipo del servicio 061, cuyos miembros tuvieron que limitarse a certificar la defunción de la víctima, así como el juez de guardia de Santa Fe, que ordenó el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto de Medicina Legal de Granada para la práctica de la autopsia.