En Estados Unidos, los casos confirmados de nueva gripe ascienden a 896 en 41 estados, lo que supone un incremento del 40% respecto a los 642 casos contabilizados el miércoles, han informado los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud divulgados este jueves, hay 2.099 infectados en 23 países, con 44 fallecimientos. El más afectado es México con 1.112 casos y 42 fallecidos.
El principal temor de la OMS es que el virus se extienda especialmente en los próximos meses en el hemisferio Sur, donde va a entrar el invierno y que incluye a muchos países en desarrollo con población joven y más vulnerable. De ahí que la OMS insista en que este es el mejor momento para que los países se preparen adecuadamente para una posible pandemia.
El número de muertos por la epidemia en México ha subido entre ayer y hoy de 42 a 44, después de que las autoridades confirmaran dos nuevos fallecimientos en días previos, al parecer antes del 26 de abril, cuando se produjo el pico de decesos. El ministro de Salud, José Angel Córdova, ha señalado que, de los casos confirmados, el 49,5% son mujeres y el 50,5% hombres, y la mayoría tienen edades entre los cero y los 19 años.
Córdova se ha referido también al regreso paulatino del país a la normalidad y a los riesgos que esto comporta. "Evidentemente hay una preocupación de nuestra parte en el sentido de que al permitir muchas de las actividades, puedan las personas olvidarse de las recomendaciones", ha indicado. Por eso, ha insistido, "no hay que olvidar las medidas preventivas", como el uso de mascarillas, la distancia entre las personas y la atención médica inmediata si aparecen síntomas. Además, ha alertado sobre el hecho de que en septiembre y octubre, cuando comience la temporada invernal, pueden producirse los nuevos brotes que tanto teme el Gobierno mexicano.