www.diariocritico.com

Cooperar contra la crisis

viernes 22 de mayo de 2009, 16:17h
Actualizado: 29 de mayo de 2009, 15:35h
Es un lugar común afirmar que una crisis de tanta envergadura necesita la cooperación de los principales países porque eso hace más eficaces las medidas adoptadas. Por eso, hemos asistido a solemnes reuniones internacionales de las que han salido acuerdos importantes.

La cooperación entre países no es fácil porque la crisis, aunque es la misma en todas partes, tiene síntomas diferentes en cada lugar. De ahí los reiterados intentos de conciliar distintos puntos de vista, convencidos, sin embargo, de la necesidad del acuerdo.

Por eso, resulta bastante lamentable el espectáculo a que estamos asistiendo en España. Aquí es necesario que el Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos cooperen en la lucha contra la crisis, con independencia del color político de quien gobierne.

Ciertamente, es al Estado a quien corresponde hacer el esfuerzo mayor. Pero no menos cierto es que las comunidades autónomas disponen de recursos cuantiosos, una parte de los cuales deberían sumar a los que está poniendo el Estado. En los tiempos que corren, la cooperación entre instituciones, la suma de esfuerzos, debería ser la norma. Además, sumar esfuerzos es necesario para mantener la unidad de mercado. Por el contrario, si hay diecisiete normas distintas es evidente que se pierde eficacia.

El Gobierno de España ha lanzado el Plan E, un plan de estímulo para tratar de frenar la destrucción de empleo y reactivar la economía. Una parte de ese plan consiste en un paquete de estímulo fiscal consistente en la deducción de los 400 € en el IRPF y la supresión del Impuesto de Patrimonio, a la cual se va añadir una reducción del Impuesto de Sociedades para las PYMES. Esas medidas entregan a las familias madrileñas más de 2.000 millones de euros, cuyo objeto es tratar de estimular el consumo.

Esperanza Aguirre acaba de anunciar un paquete fiscal autonómico consistente en tres medidas. En conjunto, las tres medidas importan poco más de 45 millones. Bienvenidos sean aunque poco parece en comparación a los recursos de que dispone. Bienvenidos sean si no fuese porque Esperanza Aguirre los ha diseñado con el propósito de confrontar con el Gobierno de España. Justo lo contrario de lo que se necesita.

La industria del automóvil es una de las que atraviesan un momento difícil. Ayudar a la compra de coches es ayudar a la industria. Pero también es favorecer el medio ambiente (menos emisiones de CO2) y mejorar la eficiencia energética (menos consumo de carburantes).

El Gobierno ha puesto en marcha el Plan 2000E, con una ayuda en tres tramos: 1.000€ que pone el fabricante, 500€ el Estado y un tercer tramo (se sugiere 500€) las comunidades autónomas. Una ayuda condicionada al achatarramiento de un coche viejo y a que el nuevo vehículo sea poco contaminante. La Comunidad de Madrid ha rechazado frontalmente este plan. No pide eliminar del asfalto el auto viejo, ni pone límite a la contaminación del nuevo. Además, el tercer tramo se sustituye por una subvención del 20 % del Impuesto de Matriculación. ¿Cuál es la diferencia entre los 500 € del Plan 2000E y el 20 % de subvención en el Impuesto de Matriculación?

El Impuesto de Matriculación no se paga en los coches que emiten menos de 120 gramos de CO2. La ayuda de Esperanza Aguirre es, por tanto, de cero euros, dado que el 20 % de cero es cero. Sin embargo, si se hubiese adoptado el Plan 2000E el comprador de uno de estos coches  recibiría 500€.

Los coches de gama alta son los más contaminantes (además de los más caros). Por eso pagan más Impuesto de Matriculación. Uno de estos coches puede pagar unos 8.000 € de Impuesto por lo que, al comprador, Esperanza Aguirre le entregará un cheque de 1.600 €. Si se hubiese aceptado el Plan 2000E no habría recibido nada, ya que éste no financia a los coches más contaminantes. O habría recibido los 500 € si cumpliese el límite de contaminación.

Es decir, Esperanza Aguirre prefiere ayudar a los compradores de coches más contaminantes y más caros.  Y dejar sin ayuda a quien compre coches más limpios y más baratos. Además, ayuda a los fabricantes extranjeros, ya que los coches más subvencionados son, en su gran mayoría, importados. ¿Por qué hace esto?  Por que Esperanza Aguirre cree que la confrontación entre instituciones le da votos. Así es que huye de la cooperación institucional como de la peste. Y, de paso, favorece a los que más tienen.

Eso explica, otra de las medidas que acaba de anunciar. Las deducciones en el IRPF por adquisición de vivienda habitual, en vigor durante muchos años,  han contribuido a alimentar la burbuja inmobiliaria que ha terminado por estallar. Por eso, el Gobierno de España ha propuesto eliminar esas ayudas para las rentas más altas: precisamente aquellos que han podido especular con la vivienda (comprando para venderla no para usarla). A cambio, lo que se propone es ayudar a las familias que más dificultades tienen en el acceso a la vivienda.

Esperanza Aguirre ha visto en ello otra oportunidad de plantear la confrontación. Como la deducción por adquisición de vivienda habitual tiene un tramo estatal y otro autonómico, Esperanza Aguirre ha anunciado que, no sólo mantendrá la deducción en el tramo autonómico,  sino que la incrementará del 5 % actual al 6 %. Y como, naturalmente, lo hace sin tener en cuenta la renta, el resultado es que Esperanza Aguirre ayudará a los que tienen más renta. Exactamente, los que menos necesitan ser ayudados.

Se completa el paquete con la supresión del recargo sobre el Impuesto de Actividades Económicas. Este impuesto ya estaba suprimido para las empresas que facturan menos de un millón de euros al año, es decir para el 95 % de las mismas, que resultan ser las más pequeñas. Ahora se suprime para el 5 % restante que son las mayores. Pero como en el Presupuesto 2009, Esperanza Aguirre ha rebajado las ayudas al pequeño comercio, pocas dudas hay de que estamos ante una redistribución de las ayudas a las empresas a favor de las mayores.

Visto en conjunto, el paquete fiscal Aguirre es muy escaso, es injusto y busca la confrontación con el Gobierno de España. Resulta, por lo demás, muy incongruente que quienes abogan por la unidad de mercado se afanen tanto en montar barreras entre las comunidades autónomas.

No es este el camino que nos ayudará a salir de la crisis.

ADOLFO PIÑEDO SIMAL
PORTAVOZ PSOE DE PRESUPUESTOS, ECONOMÍA Y HACIENDA.
ASAMBLEA DE MADRID
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios