Magna señaló que esta principio de acuerdo se ha alcanzado después de haber mantenido diferentes reuniones en los últimos días con accionistas de Opel, con los gobiernos de los Estados alemanes en los que la firma tiene plantas, con General Motors y con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
La firma subrayó que los términos de este convenio son similares a los presentados el pasado 22 de mayo. El presidente de Magna, Frank Stronach, resaltó que, a pesar de que las negociaciones en ocasiones han sido "intensas y difíciles", se ha alcanzado una solución "constructiva" que permite salir ganando a todos los accionistas y situará a Opel en una posición de "éxito".
"Estamos agradecidos por la dedicación de todas las partes interesadas y queremos seguir trabajando con General Motors, con el Gobierno de Alemania y con los accionistas para transformar nuestra idea en realidad en la siguiente fase del proceso", añadió.
La oferta de Magna, que apuntó que este acuerdo no asegura que finalmente se lleve a cabo la operación, contempla una inversión conjunta con el banco ruso Sberbank de 700 millones de euros en Opel. Una parte de esta inversión podría ser garantizada por el Gobierno teutón.