Así lo informó el sindicato UGT en un comunicado, quien mantiene que el Gobierno estima el cierre definitivo de la central de Garoña, al margen de las consideraciones técnicas del CSN
"que admite el alargamiento de la vida de la planta por diez años más".
Ante ello, los sindicalistas argumentan que la explotación de las centrales nucleares españolas involucra, entre plantilla propia y contrata, a miles de trabajadores con sus familias, "afectando muy directamente a la situación económica de las zonas de influencia".
Por otra parte, UGT indica que los argumentos utilizados por los partidarios del cierre de este tipo de instalaciones, además de no estar sustentadas técnicamente, "no suponen garantía alguna de mantenimiento de los puestos de trabajo en las actuales circunstancias de crisis y destrucción generalizado de empleo".
Desde la Federación de Industrias Afines de UGT de Guadalajara anunciaron que, "como representantes de los trabajadores defenderemos con los medios a nuestro alcance el mantenimiento de los puestos de trabajo que genera este tipo de industrias".