La superficie verde quemada este año en la Comunidad de Madrid ha crecido un 218 por ciento con respecto a 2008, según los datos aportados este martes por la delegada de Gobierno, Amparo Valcarce.
La delegada señaló que entre junio y julio la región ha perdido 572,91 hectáreas en diferentes incendios. Acompañada por el jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Valcarce precisó que en estos sucesos se ha quemado monte bajo, pasto, superficie agrícola y arbolado en 118 incendios ocurrido en estos dos últimos meses, siendo el más importante el de Collado Mediano del 21 de julio, calificado como nivel 2 y en el que intervino la Unidad Militar de Emergencias.

De los 118 incendios, 52 han sido conatos, es decir, han afectado a menos de un hectárea. En este periodo de tiempo se ha imputado a 8 personas, debido a que los incendios fueron provocados por negligencia y no intencionados. El plan verano para incendios en la Comunidad se activó el 15 de junio y durará hasta el 30 septiembre.
Alerta antiincendios
La delegada del Gobierno insistió en la necesidad de seguir manteniendo la alerta ante los incendios y cumplir las normativas porque la Comunidad está "en el ecuador de la estación del plan verano y todavía queda mucho tiempo, por lo que se hace necesario extremar las medidas de seguridad" y recalcó que el campo y los bosques "son patrimonio de todos, que aportan una gran riqueza natural, que pueden verse destruidos muy rápidamente y que su recuperación cuesta años y puede suponer un gran riego para las personas".

La Unidad Militar de Emergencias en la Comunidad de Madrid tiene su base en Torrejón de Ardoz, fue creada en 2007 y cuenta con una dotación de 400 agentes. Durante el incendio en Collado Mediano, en el que se vieron afectadas 36 hectáreas de terreno, desplegaron en 39 minutos a 223 agentes, 20 vehículos de apoyo y transmisiones, dos ambulancias y dos autobombas y cisternas en la zona.
Movilización masiva
Para que la UME actúe en un incendio, la comunidad autónoma en la que se declara debe solicitar su intervención a la Delegación de Gobierno y a Protección Civil. A partir de ese momento, ambos organismos estudian la situación y deciden si la UME debe desplazarse hasta la zona. Según Roldán, "la Unidad Militar de Emergencia se compromete a movilizar a 1.500 personas en la lucha directa contra el fuego y llegar en un máximo de 4 horas a cualquier punto de la Península".

La UME cuenta en toda España con destacamentos permanentes, programados, otros que se implantan a petición de las comunidades autónomas y operativos que se dedican al reconocimiento de zonas concretas para después intervenir en caso necesario.