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El legislador demócrata Luis Gutiérrez delineó hoy ante miles de activistas y líderes cívicos y religiosos de todo EE.UU. sus "principios" para una reforma migratoria integral, al subrayar que la justicia para los inmigrantes es la lucha por los derechos humanos.
Gutiérrez, quien se ha convertido en una especie de héroe de la comunidad inmigrante en Chicago (Illinois, EE.UU.), y otros líderes demócratas del Congreso exigieron una reforma que permita la legalización de los inmigrantes indocumentados, la reunificación familiar, la protección de los trabajadores y el fortalecimiento de la economía.
"¡Los indocumentados no son criminales!", afirmó Gutiérrez en un discurso cargado de populismo, mientras los manifestantes le replicaban con consignas como "¡Sí se puede!" y "¡No más redadas!".
Gutiérrez explicó que su proyecto girará en torno a la reunificación familiar, la seguridad fronteriza y al interior del país, la regulación de futuros flujos migratorios con base en la realidad económica y la legalización de trabajadores agrícolas y estudiantes "sin papeles".
Su versión, cuando sea presentada, sería menos estricta que la que elabora el senador demócrata Charles Schumer, según fuentes legislativas.
La manifestación frente al Capitolio, con centenares de afiches y banderas de EE.UU. y países de América Latina, contó con poco más de 3.000 activistas de 26 estados, entre ellos Illinois, California, Texas, Tennessee, Nueva York, y Florida.
Manifestaciones similares se llevaron a cabo en Los Ángeles y San Jose (California), Chicago, Miami, Filadelfia (Pensilvania), Detroit (Michigan), Seattle (Washington), Minneapolis (Minesota), y otras ciudades con alta concentración hispana.
Para que sea enviada al Despacho Oval, la eventual reforma migratoria requerirá al menos 218 votos en la Cámara Baja y otros 60 en el Senado.
Algunos republicanos auguran un enconado debate en el Congreso, donde una reforma similar fracasó en 2007 por falta de consenso.
En una carta enviada el pasado día 6 a la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, ocho senadores republicanos le pidieron que mantenga intacta -o incluso aumente- la presencia de 17.415 agentes federales en las fronteras de EE.UU. en el año fiscal 2010.
Los senadores, entre ellos Orrin Hatch, John Cornyn y John McCain, citaron un informe reciente de la Oficina de Supervisión del Gobierno que indicó que las fronteras siguen "porosas y fácilmente franqueables".
Ante las amenazas de la narcoviolencia y el contrabando de inmigrantes, "creemos que debemos hacer más, no menos, para resguardar nuestra frontera con México", dijeron los senadores.
La Casa Blanca asegura que Obama sigue igual de comprometido con la reforma migratoria y que espera que el debate arranque a principios de 2010. EFE