Truan destacó que la receta electrónica se ha expandido ya por otros municipios de la Zona Básica de Salud Saja y que para el primer trimestre de 2011 se habrá cubierto al 90 por ciento de la población de Cantabria.
Como aspecto novedoso, señaló que los profesionales sanitarios contarán con equipos portátiles con conexión de Internet para poder utilizar la receta electrónica en sus desplazamientos a los centros sociosanitarios.
La receta electrónica consiste en el proceso automatizado de prescripción, dispensación y control de medicamentos. Entre sus ventajas se incluyen la seguridad y accesibilidad de los ciudadanos a los medicamentos, y mejoras en la prescripción y la dispensación, tanto para el facultativo como para el farmacéutico. En el caso de los pacientes crónicos, no será necesario que acudan periódicamente a la consulta médica para recoger la receta y sólo tendrán que acudir a la farmacia para continuar con el tratamiento.
La principal característica es el aprovechamiento de los medios informáticos. El paciente no tendrá que acudir a la farmacia con la receta para obtener los medicamentos, sino que bastará con presentar su tarjeta sanitaria. A través del sistema informático, el farmacéutico podrá conocer qué medicamento necesita el paciente.
La aplicación de la receta electrónica va a permitir realizar un seguimiento farmacoterapéutico del paciente con independencia del médico al que acuda, mejorar el control de los procesos de prescripción y dispensación, mayor comodidad para los pacientes crónicos y controlar el cumplimiento de los tratamientos. También hará posible aumentar la seguridad en el uso de medicamentos, eliminando la posibilidad de duplicidad de fármacos, y reducirá errores en la dispensación.
De cara a los profesionales, la mejora de la información en tiempo real sobre los pacientes y la eliminación de visitas al médico únicamente para recoger medicamentos van a ser dos grandes aportaciones de la receta electrónica.