La idea es atraer inversión industrial "de calidad" ofreciendo "confianza" al inversor
Aprovechar los tiempos de crisis para crear nuevas oportunidades: con esta idea surge la unión de 40 municipios del territorio para ofertar conjuntamente 50 millones de metros cuadrados de suelo industrial. Su impulsor y presidente de la Federación de Municipios de Cataluña, Manuel Bustos, ha explicado que Cataluña aporta "confianza" asegurando que ningún municipio ni empresario que quiera instalar su empresa en estos territorios estará "solo".
Los municipios que se han unido para promocionar juntos la industria de sus zonas son Barberà, Barcelona, Castellar del Vallès, Cerdanyola, Cornellà, Gavà, Llinars, Manresa, Les Masies de Voltregà, Masquefa, Mataró, Òdena, Olvan, Parets, Pineda, Polinyà, Ripollet, Sabadell, Sant Cugat, Sant Quirze, Santa Margarida de Montbui, Santa Maria de Palautordera, Subirats, Terrassa, Torelló, Ulldecona, Viladecans, Vilanova del Camí, Agramunt, Les Borges Blanques, Cervera, Lleida, Vilagrassa/Anglesola, Vilanova de la Barca, Ascó, Móra la Nova, Reus, Tarragona y Salt.
El acto ha contado con la presencia de todos los sectores. El empresarial, con las cámaras de comercio; el sindical, con UGT y CC.OO.; y el institucional representado por Incasòl, el gobierno español, los alcaldes y los organizadores, la Federación Catalana de Municipios.
Precisamente su presidente, Manuel Bustos, ha dicho a los empresarios que los esperaban en Cataluña. "Queremos que vengan, que nos comprendan, que vengan y puedan comprobar cada una de estas propuestas, serán recibidos con emoción y compromiso", ha asegurado. Bustos considera que "Cataluña ha sido un territorio abierto, integrador, que no ha pedido a nadie que renuncie a nada".
El gobierno español también ha participado en este acto de promoción del suelo catalán. El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, cree que una de las cosas buenas de esta crisis es que puede salir "la recuperación de la cultura del esfuerzo", poniendo como ejemplo este proyecto. A los alcaldes, como bien sabe él mismo, les ha dicho que no es nada fácil "transformar una ciudad con 20 años de carencia" y que se tienen "que arremangar" cada día para hacerlo.
Más allá del valor estratégico del territorio por su situación geográfica, el secretario general de UGT en Cataluña, Josep Maria Álvarez, ha destacado que los catalanes pueden estar bien orgullosos de su "centenaria cultura industrial y eso no lo pueden aportar muchas comunidades autónomas", considera Álvarez, argumentando que se trata de un valor añadido para los empresarios.
El presidente del Consejo General de Cámaras de Cataluña, Miquel Valls ha explicado durante su turno de palabra que en se la industria del siglo XXI "Cataluña es una gran apuesta, está perfectamente preparada" para afrontar los retos de futuro y lo demuestran los alcaldes que "ofrecen el territorio y tienen voluntad de colaboración con las empresas". Eso demuestra, para Valls, "la voluntad de Cataluña de estar presente en España y contribuir en la salida de la crisis como motor de la economía española".
Finalmente el director de Incasòl, Miquel Bonilla, ha explicado el "cambio estratégico en relación con la comercialización" porque los esfuerzos financieros de los empresarios se tienen que orientar a la cadena de valor introducir nuevos productos en el mercado "aligerando los gastos de posicionamiento", para animarlos a instalarse en Cataluña.