Fiel a su esquema de juego, conjugando golpes de ataque con dejadas al más puro estilo del francés Fabrice Santoro, Federer se convirtió en el primer jugador que alcanza los cuartos de final este año.
Wawrinka, que solo había logrado derrotar a su compatriota una vez en cinco encuentros anteriores (Montecarlo 2009), tuvo solo una opción para prolongar el partido cuando forzó el desempate del segundo set.
Pero falló una volea de revés (6-5) y después Federer le apuntilló. El enfado de Wawrinka lo pagó su raqueta, que quedó destrozada cuando Stanislas la estrelló contra el suelo.