
De sobra es sabido que la prensa rosa degeneró hace mucho tiempo a un pseudo-periodismo en el que prima e mal gusto, la ofensa gratuita y la crítica sin argumento. Un campo de cultivo para polémicas y continuos enfrentamientos. Y también es de sobra sabido que la prensa extranjera en esto del corazón suele ser mucho más arrolladora que la nacional, aunque no nos quedemos cortos.
Esta vez la víctima de esa prensa extranjera ha sido nuestra princesa, doña
Letizia. La prensa rosa danesa se hace eco aún de la
reciente boda de Victoria de Suecia, y para ello se fija en la que considera "extrema delgadez" de la esposa del príncipe
Felipe. "La princesa cerilla sorprendió en la boda", la llaman. Con ese ofensivo titular la 'rebautizaron' hace unos días y ahora parece que ha circulado ese apodo hasta ser adoptado por el resto de cabeceras del corazón. A raíz de ello, alimentan rumores más que desmentidos por la Casa Real, y en todo caso, nunca confirmados, sobre "un posible problema de anorexia" de Letizia. Y no se quedan ahí: comentan que aparece en las fotos "enfermiza" y "nada saludable". "Mira esos brazos tan delgados. No puede ser saludable", decía una periodista que firmaba uno de los artículos sobre la princesa española.