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De la Vega en Buenos Aires

Discurso de la Vicepresidenta De la Vega ante los empresarios

Discurso de la Vicepresidenta De la Vega ante los empresarios

jueves 09 de agosto de 2007, 14:51h
Actualizado: 19 de septiembre de 2007, 18:26h
En primer lugar, quiero agradecer a la Cámara Española de Comercio en la República Argentina la organización de este encuentro. Les agradezco a todos ustedes su presencia en este desayuno que nos va a permitir intercambiar opiniones, pareceres y experiencias.

La cantidad y calidad de empresas que se encuentran hoy aquí representadas es un magnífico ejemplo de la fluida relación existente entre España y Argentina. Además este encuentro tiene lugar en un momento especialmente propicio para ambos países.

La economía española experimenta un crecimiento sostenido, con tasas de crecimiento del 4%, las más altas de la Unión Europea, y también con la tasa de paro más baja en la historia de nuestra joven democracia, por debajo del 8%. Ese elevado crecimiento nos ha permitido continuar avanzando en la modernización de nuestro país, manteniendo una elevada inversión en infraestructuras y en actividades de I+D+i, garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones, incrementar sustancialmente el gasto social y, en particular, financiar programas de cohesión social como la Ley de Dependencia.

La economía argentina muestra unas cifras envidiables de crecimiento continuado, acompañado por un marco positivo de equilibrios macroeconómicos básicos, con superavits primarios desconocidos para la Argentina de las últimas décadas y, tal vez lo más importante, con reducción del desempleo y mejora de otros indicadores sociales como la pobreza y la indigencia.

Me parece admirable, modélica, la determinación de la sociedad argentina para superar las dificultades, para salir adelante dejando atrás una crisis tan profunda como fue la que sufrió este país en 2001-2002. Me siento también orgullosa del compromiso firme con Argentina que las empresas de capital español han mantenido durante la crisis y en el proceso de superación de la crisis.

Hoy, hay claros signos de que los logros alcanzados en ese proceso de recuperación permiten vislumbrar con optimismo la gradual superación de las incertidumbres en un marco económico más estable y previsible, condiciones indispensables para atraer la inversión y para una actividad económica sostenible.

Es cierto que, como en todo proceso de cambio, y especialmente cuando el desarrollo es tan acelerado como el que experimenta Argentina, se producen desajustes puntuales como son las tensiones inflacionistas o la dificultad para acomodar la suficiencia energética al fuerte aumento de la demanda.

Los españoles conocemos bien algunas de esas dificultades. Y entre nuestros mayores aciertos al hacerlas frente está el haber construido y sabido mantener –les aseguro que no es tan fácil como contarlo-, un modelo de concertación sociolaboral, un marco acordado entre Gobierno, sindicatos y patronal. Gracias a ese modelo de concertación social hemos gozado de una estabilidad envidiable que ha sido uno de los mayores estímulos para la inversión y la confianza en el futuro de nuestro país.

Y también en esto, en la búsqueda de un marco estable, Argentina recorre un camino similar. En ambos casos, es perceptible la voluntad de ofrecer estabilidad y ausencia de distorsiones para la actividad económica y para la inversión, soportes necesarios del crecimiento sostenible que permite profundizar la cohesión social.

Trátese de Argentina o de España, un marco estable de relaciones económicas genera confianza para los inversores, tanto actuales como futuros. En este sentido, la voluntad del Gobierno argentino de negociar un acuerdo para cancelar la deuda con el Club de París, un objetivo en que cuenta con el pleno apoyo de España, facilitará la plena reinserción de Argentina en los mercados financieros internacionales.

Es difícil encontrar en el mundo una relación tan intensa, diversa y profunda como la que une a nuestros dos países. Los argentinos que tienen vínculos familiares directos con España representan la comunidad española más importante del mundo; en lo cultural, los impulsos comunes y los flujos en ambas direcciones son constantes e intensos: nuestro Serrat es también el Serrat de los argentinos; los Alterio son, para nosotros, uno solo, tan polifacético que lo mismo es padre argentino que hijo español. Y esta noche, Les Luthiers argentinos serán también algo más nuestros.

En lo político, la buena sintonía y el diálogo fluido entre los dos gobiernos han permitido establecer un ambicioso Acuerdo de Asociación Estratégica, que es un relato de lo que podemos y queremos hacer juntos, sumando nuestras fuerzas y nuestras ambiciones, argentinos y españoles en el mundo globalizado del siglo XXI un mundo globalizado en el que, con permiso de Benedetti, “somos juntos más que dos”.

Al mismo tiempo, los dos Gobiernos participan de una agenda internacional compartida, con posiciones prácticamente idénticas sobre el papel de Naciones Unidas, la defensa internacional de los Derechos Humanos, el diálogo entre culturas y civilizaciones frente a la confrontación o sobre la integración latinoamericana. La próxima Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, que tendrá como tema central la cohesión social, va a contar, estoy convencida, con un papel activo de Argentina.

En esa red de relaciones entre España y Argentina, nuestra relación económica y comercial constituye un elemento esencial. En un país que va a celebrar su bicentenario, los ciento veinte años de esta Cámara de comercio reflejan bien las raíces profundas de esa relación en la historia más reciente.

En los últimos años, las empresas argentinas de capital español han demostrado no sólo su capacidad de generar riqueza en Argentina y de contribuir al crecimiento, a la modernización y al desarrollo, sino también, el carácter estratégico de su presencia y de sus inversiones, permaneciendo en el país, como he dicho, en las situaciones más difíciles.

Aunque las cifras sólo reflejan fríamente esa realidad, permítanme recordar sólo algunos datos:

    * Las casi setecientas empresas, con un creciente componente de iniciativas compartidas, que hoy se agrupan en esta Cámara.
    * La contribución de esas empresas en casi un 15% a la recaudación fiscal.
    * Los más de 200.000 puestos de trabajo que generan.
    * El stock de 43.000 millones de dólares de inversión española en Argentina nos convierte en líder mundial junto a EEUU.
    * En los últimos 4 años España ha seguido estando a la cabeza en flujo de inversiones. Empresas pequeñas y medianas han invertido en sectores como el turismo, agricultura, inmobiliario, consultoría, servicios y otros muchos sectores.

Pero estas empresas, y este es otro rasgo que las distingue, no solamente han colaborado de manera decisiva al crecimiento y a la modernización del país, sino que han mostrado una resuelta visión del papel social de la empresa en un mundo cambiante en el que los actores económicos no pueden desempeñar tan sólo su responsabilidad básica, sino que han de ejercer también un papel relevante en la mejora de la sociedad, con flexibilidad y capacidad de adaptación al entorno en el que operan. Y en eso están demostrando sensibilidad, compromiso social, ayudando a construir país, ayudando a construir una Argentina próspera.

Señoras y señores,

La relación entre nuestros dos países es de tal potencia, también de tan gran potencial, que no cabe entenderla como un ejercicio de suma cero, en el que uno gana lo que el otro pierde o deja de ganar; eso lo entienden ustedes mejor que nadie. Ganamos juntos y los Gobiernos, desde nuestra responsabilidad, trabajamos para construir mecanismos que vertebren y preserven esa relación, que permitan aprovechar toda su capacidad de crecer y de multiplicarse -en lo espiritual y en lo material-.

Quiero agradecer a la Cámara de Comercio y a las empresas y empresarios aquí presentes su esfuerzo constante en el crecimiento de Argentina y felicitarles por su permanente inquietud en mejorar nuestras relaciones con este país tan entrañable para todos nosotros. También quiero felicitar a la Cámara por su buena gestión que ha motivado que se produzca un incremento de afiliados de más de un 25% en el último año y que se convierta en la Cámara española de mayor número de socios en el mundo.

Para terminar, no me resisto a repetir las palabras, que el Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pronunciara en su último viaje a Buenos Aires “Una Nación que ha ofrecido al mundo momentos brillantes, una Nación que aunque ha tenido momentos brillantes en su historia, créanme, tiene lo mejor por delante”. Y, añado, en ese brillante porvenir, Argentina tendrá siempre a su lado al gobierno español, y, sin duda, a las empresas argentinas de capital español que ustedes representan.

Muchas gracias
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