Así lo aseguró durante la conferencia que pronunció esta noche en el Club Siglo XXI bajo el título "30 años después: un modelo de convivencia", donde estuvo arropada por la plana mayor del PP, entre ellos el presidente del partido, Mariano Rajoy, el secretario general, Ángel Acebes, o el portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana.
La diputada del PP apostó por un "Estado viable", con capacidad para tutelar derechos, garantizar la libertad y fortalecer los vínculos de solidaridad. Eso sí, quiso dejar claro que no se trata de replantearse el modelo ni de dar marcha atrás en el grado de descentralización alcanzado.
"Se trata más bien de consolidarlo, de afianzarlo: de reforzar cuanto tiene de bueno, que es mucho, y de encauzar sus debilidades. En resumen, de darle la estabilidad que precisa treinta años después", proclamó, tras subrayar que la España autonómica ha dado "buenos frutos y puede seguir dándolos".
Reforma Constitucional
Según Sáenz de Santamaría, España necesita "certezas y seguridades" y "no puede caer en la melancolía inútil de replantearse a sí misma cada tres décadas". Por eso, y ante la necesidad de "garantizar la viabilidad" del sistema, defendió una reforma constitucional que fortalezca y haga más eficaz el modelo institucional.
"Garantizar la sostenibilidad del Estado de las Autonomías, hacerlo más eficaz y lograr que cumpla su tarea de salvaguardar la igualdad y la solidaridad de todos los españoles, son los ejes de gravedad de la reforma constitucional que ha anunciado el presidente del Partido Popular", señaló.
Así, subrayó que el PP propondrá una reforma "de contornos precisos y acotados", que huya de "revisiones completas del sistema", ya que, a su juicio, no se trata de modificar "radicalmente el diseño actual", sino de introducir en éste reformas que aseguren la viabilidad del Estado y "ponga a punto" el Estado de las Autonomías, haciéndolo "estable y sostenible".
DELIMITAR COMPETENCIAS INTRANSFERIBLES.
Esa reforma de la Carta Magna, añadió, debe delimitar un núcleo básico de competencias intransferibles e indelegables por el Estado, sirviendo de guía el criterio de la eficacia y la necesaria coordinación entre Administraciones Públicas. Además, debe afianzar la capacidad de las Cortes Generales de regular aspectos sustanciales que afectan a la libertad e igualdad de todos los españoles en materias como la educación y la política lingüística o la gestión de los recursos esenciales.
En segundo lugar, Sáenz de Santamaría dijo que el PP propondrá dotar al Estado de instrumentos necesarios para garantizar la igualdad de los españoles en derechos, deberes y oportunidades y la solidaridad entre territorios. "Los españoles se quejan con razón de diferencias de trato: diferentes prestaciones sanitarias, distintas listas de espera, modelos educativos muy dispares...", recalcó.
Además, calificó de "inaudito que en una Europa que avanza a velocidad de crucero hacia una modernidad del siglo XXI cada vez más liberal e igualitaria, en España prenda una especie de enfermedad premoderna que ensalza la vieja retórica de las identidades del Antiguo Régimen: las identidades del privilegio y de los derechos ancestrales".
Por todo ello, la responsable de Política Autonómica del PP abogó por "replantearse los instrumentos de cohesión y solidaridad de que dispone España para hacer de la igualdad, con mayúsculas, la base de un sistema de bienestar más justo".
RECUPERAR EL CONSENSO.
Durante su intervención, Sáenz de Santamaría urgió a recuperar la práctica del consenso que guió la Transición en los grandes asuntos de Estado. En particular, anunció que el PP planteará elevar a dos tercios las mayorías necesarias para aprobar los Estatutos de Autonomía.
Finalmente, recordó que el PP presentará las grandes líneas de reforma constitucional en la Conferencia sobre el modelo de Estado que el PP celebrará el próximo 30 de noviembre y 1 de diciembre. A su juicio, el "reto" es que "España tenga un Estado capaz de reconocerse en él".