www.diariocritico.com

Sabina y Serrat vuelven al nido

miércoles 19 de diciembre de 2007, 11:14h
Actualizado: 20 de diciembre de 2007, 15:52h
Los sucesivos chistes, los múltiples guiños y los toques "porteños" en el repertorio coronaron la extensa gira de los españoles Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat, que finalizó este martes en Buenos Aires ante la euforia de 40.000 espectadores.
"No nos hubiésemos perdido esto por nada del mundo. Estoy encantado de haber vuelto a casa", expresó Sabina sobre el escenario del estadio "La Bombonera", minutos después de iniciar el último concierto de la gira "Dos pájaros de un tiro", que pasó por España, México, Venezuela, Colombia, Perú, Chile, Uruguay y Argentina.

Ambos cantautores respetaron la lista de temas previstos para el recital, aunque no perdieron la ocasión de modificar la letra cada vez que una palabra alusiva a Argentina se ajustaba a los versos.

Con una fusión entre "Ocupen su localidad" y "Hoy puede ser un gran día", los artistas iniciaron el recital, en el que tampoco desaprovecharon la oportunidad para entonar las canciones de Sabina que mencionan a Argentina como "Dieguitos y Mafaldas", "Con la frente marchita" y "Aves de paso".

"Están ustedes cumpliendo con una fabulosa obra de misericordia. Gracias por los aplausos a Joaquín Sabina. Hay que verlo por la mañana, se arrastra. Ahora que estamos en Buenos Aires va caminando de rodillas", bromeó Serrat, quien además se acopló con éxito en cada humorada de su compañero.

Así se sucedieron los numerosos chistes ante el público que, pese a ser mayoritariamente "sabinero" y delirar con cada aparición del andaluz, exhibió un marcado respeto con una lluvia de aplausos frente a cada entonación de Serrat.

Pese a la inmensidad del estadio del Boca Juniors, el clima relajado e intimista se tradujo hasta en la vestimenta de los cantantes: ambos recurrieron a la informalidad de los jeans, aunque Sabina no pudo dejar de lado su clásico sombrero bombín.

De esta manera, la complicidad entre estos dos "pájaros" fue una constante que dominó el concierto, que duró dos horas y media y contó con más de una treintena de temas de ambos cantautores.

"Contigo", "Poema de amor", "Mediterráneo", "Pueblo blanco", "Penélope", "Más de cien mentiras", "¿Quién me ha robado el mes de abril?" y "Noches de boda", entre otras, formaron parte del nutrido repertorio que cautivó al público y revalidó el romance de los argentinos con ambos artistas.

En algunos casos, incluso, las canciones de Serrat fueron entonadas por Sabina y viceversa, durante un recital en el que también recordaron al escritor argentino recientemente fallecido Roberto Fontanarrosa, quien diseñó el logotipo de la gira.

Algunos de los clásicos de cada uno también integraron el espectáculo, como "Esos locos bajitos", de Serrat; y "Y nos dieron las diez", de Sabina.

El tema "No hago otra cosa que pensar en ti" sirvió para que los artistas españoles ensayaran algunos pasos, mientras que en "La del pirata cojo" ambos se pusieron en la piel del personaje, con chaquetas floreadas con las que simulaban caminar con dificultad.

Mientras, los músicos Ricardo Miralles (piano), Antonio García Diego (guitarra y teclado), Pedro Barceló (batería), Víctor Merlo (contrabajo), José Romero (guitarra y acordeón), Patxi Urchegui (trompeta), José Miguel Pérez (saxo), Roberto Bazán (trombón), Paqui Sánchez y Marcela Ferrari (coros) acompañaban desde la imponente escenografía del escenario, por la que pasaban diversas imágenes.

Hacia el tramo final del recital, ambos se sentaron para cantar la rumba catalana "El muerto vivo", el único tema del repertorio que no pertenece a los cantautores españoles.

"No estaba muerto, estaba de parranda"
, reza la canción, que sirvió de excusa para dejar sentado el buen estado del que gozan ambos artistas, quienes afrontaron delicados cuadros de salud antes de soñar con esta gira.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios