Defensor del Paciente remitió una carta al consejero de Sanidad
Denuncian que el cierre de una unidad cardiaca dejará sin tratamiento a 300 pacientes
jueves 20 de diciembre de 2007, 13:16h
Actualizado: 21 de diciembre de 2007, 13:15h
La Asociación del Defensor del Paciente denunció este jueves que la Unidad de Insuficiencia Cardiaca del Hospital Gregorio Marañón cerrará sus instalaciones el próximo 28 de diciembre, "dejando sin tratamiento" a más de 300 pacientes que, en consecuencia, han sido derivados a Primaria "a pesar de ser personas que necesitan Atención Especializada".
La presidenta de dicha entidad, Carmen Flores, ha remitido una carta al consejero de Sanidad, Juan José Güemes, en la que solicita que reconsidere el fin de actividad de la citada Unidad pues es "necesaria para evitar los numerosos colapsos de Urgencias".
"Esperamos que, como consejero de Sanidad, actúe con coherencia, reconsidere la situación y quede sin efecto una decisión tan perjudicial a todos los niveles", indicó.
A su juicio, la inhabilitación de este servicio es "un caso más de la deficitaria asistencia médica que ofrece la Comunidad de Madrid" donde, según Flores, "se están eliminando servicios hospitalarios y se están creando hospitales sin laboratorios".
La carta de Flores viene acompañada de una misiva escrita por la hija de una de las enfermas que se han visto afectadas por la clausura de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca que asegura haber presentado una reclamación en el hospital, pues esta situación afecta a 300 personas.