La Guardia Civil ha tenido que interceptar en las últimas horas a grupos ultras que estaban yendo desde la provincia de Alicante al municipio murciano de Torre Pacheco que continúa en alerta después de los disturbios racistas de las últimas horas y las escenas de odio hacia personas migrantes.
El subdelegado del Gobierno en Alicante, Juan Antonio Nieves, ante semejantes hechos, ha querido enviar un mensaje de "tranquilidad" y ha subrayado que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado "siempre están en alerta".
Los disturbios en la localidad murciana comenzaron después de una agresión a un hombre de 68 años en este municipio.
Nieves, que se encontraba haciendo una visita a un punto de control de la campaña de vigilancia sobre alcohol y drogas al volante, ha remarcado que en la provincia de Alicante "no hay caldo de cultivo" para que puedan aparecer estas escaladas de actitudes racistas en la provincia. Ni siquiera, ha afirmado, en la comarca de la Vega Baja, que tiene frontera con la región murciana.
El gran trabajo que están realizando desde la Guardia Civil y Policía Nacional ha conseguido que se impida el acceso de estos grupos ultras para unirse a los disturbios.
Hasta este lunes son ya 8 los detenidos durante estos 3 días de disturbios.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado que ya se ha detenido a dos personas de origen magrebí por encubrimiento del presunto autor material de la agresión a este hombre de 68 años, quien ya está identificado.
Fin de semana de tensión
La noche pasada fue la tercera noche de tensión en Torre Pacheco (Murcia) tras los incidentes de este fin de semana y del llamamiento de grupos ultras a realizar una cacería de inmigrantes. La localidad murciana ha amanecido después de los enfrentamientos y los disturbios que se produjeron principalmente el sábado. La tensión disminuye ya que varios de estos grupos ultras quieren convocar más altercados esta misma semana.
El Gobierno ha reforzado la presencia policial en Torre Pacheco después de la oleada de violencia contra inmigrantes.
Este lunes hay una calma tensa en este municipio agrícola del campo de Cartagena, donde más del 30% de la población es migrante y donde viven juntas más de 90 nacionalidades. Desde el amanecer, cientos de esos migrantes han ido a trabajar al campo, su medio de vida.
El fin de semana ha estado lleno de disturbios provocados por grupos ultras que buscaban una cacería contra los migrantes. Anoche hubo disturbios controlados, gracias a un amplio operativo policial con 75 agentes del Grupo de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil, y con los vecinos viviendo con miedo y preocupación todo lo que está pasando.