Las labores para soterrar la autovía A-5 avanzan en Madrid conforme al calendario previsto para la creación del Paseo Verde del Suroeste.
La construcción del túnel finalizará en el cuarto trimestre de 2026. Esto permitirá que el tráfico subterráneo quede habilitado antes de que termine el presente año. El Ayuntamiento de Madrid, a través del área que coordina Borja Carabante, ha anunciado un progreso significativo para la próxima semana.
Primera fase
Se procederá a eliminar el desvío provisional, conocido como bypass, situado cerca del Parque de Atracciones. Esta medida liberará 500 metros de trazado en curva. El tráfico rodado volverá a circular en línea recta en ambos sentidos, recuperando así el recorrido original sobre la nueva estructura. Los trabajos de desmantelamiento se han organizado en 2 fases consecutivas. El objetivo es preservar la fluidez de la circulación y la seguridad de los conductores.
La primera fase comenzará la mañana del jueves, 15 de enero. Los vehículos que abandonen el túnel de la avenida de Portugal podrán circular por el nuevo trazado rectilíneo entre los puntos kilométricos 3+250 y 3+750. De esta forma, el flujo de salida retomará el itinerario previo a las obras sobre la losa ya terminada del túnel sur.
Desde el mismo jueves hasta el martes 20, se ejecutará la segunda etapa. Esta fase se centrará en construir un ramal de conexión en superficie de unos 60 metros. Este enlace directo unirá la avenida de Portugal con la A-5. Su finalidad es evitar que los conductores deban desviarse por la calle de Dante. Durante los 5 días que duren estas tareas, se mantendrá activo el baipás únicamente para quienes se dirijan hacia Alcorcón. El desvío se clausurará y demolerá definitivamente la noche del martes 20 de enero.
Transformación urbana
El Paseo Verde del Suroeste se convertirá en la obra emblemática de 2026. Este proyecto transformará el antiguo paseo de Extremadura en un corredor peatonal. La infraestructura conectará distritos y barrios como Latina, Lucero, Aluche, Las Águilas, Campamento y la Casa de Campo. Estas zonas permanecían divididas por el asfalto desde el año 1968. Actualmente, unos 80.000 vehículos atraviesan diariamente esta frontera urbana.
Cubrir la A-5 permitirá extender el bulevar de la avenida de Portugal hasta la avenida del Padre Piquer. El gobierno de Madrid estima que la presencia de vehículos en superficie caerá un 90%. Esta reducción impactará positivamente en el descenso de las emisiones contaminantes. Además de ganar espacio para el vecindario, la obra busca solucionar los atascos históricos en Batán, Boadilla del Monte y el paseo de Extremadura.
La movilidad sostenible será otro de los pilares del nuevo diseño. Se construirá un carril bici bidireccional de 3,5 kilómetros. Este carril nacerá en la calle de Illescas y enlazará con Madrid Río. En la superficie, los tránsitos a pie se verán favorecidos por aceras más anchas. También se duplicarán los pasos para peatones, pasando de los 16 actuales a un total de 33 nuevas conexiones. El Ayuntamiento recomienda planificar los trayectos con antelación mientras finalizan estas actuaciones.