El seleccionador nacional de fútbol, Luis Aragonés, y el capitán del Real Madrid, Raúl González, comperecieron en la tarde de este jueves en conferencia de prensa en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, después de reunirse por la mañana, para intentar aclarar los posibles malentendidos que haya generado la ausencia de las convocatorias del delantero internacional y acabar con el "debate y las especulaciones" por el bien de la selección.
El encuentro mantenido, a petición del propio jugador, no significará que el ariete tenga más opciones de asistir a la próxima Eurocopa, ya que sabe que lo sigue teniendo "muy difícil", mientras que el técnico aseguró que lo tiene "lo mismo de complicado que los otros 40 jugadores" que están en su agenda, pero que el deseo era terminar con la "división" de España.
"Hace unos días el representante de Raúl me dice que él quería hablar conmigo, eso se ha llevado a efecto esta mañana y hemos decidido que os enteréis por bien de la selección, de la Federación y de Raúl y el seleccionador, porque el debate no nos viene bien a ninguno", dijo el técnico, que aseguró que el comportamiento del jugador había sido "extraordinario" y que entendía que "también el suyo".
Aragonés recalcó que lo primero que le ha dicho Raúl es que sabe que lo tiene "difícil" y que lo único que quiere es "ayudar", algo que le "dignifica". "Lo que deseamos es que no se debata si está o si no está. Esto puede arreglar mucho y vosotros nos tenéis que ayudar. La conversación es para que se acabe la especulación, por el bien de la selección y de todos", expresó, considerando que "estaba España medio dividida, unos con Raúl, otros con Luis o más con Raúl que con Luis".
El seleccionador, en una multitudinaria rueda de prensa, recalcó que el madridista sigue teniendo las mismas opciones que el resto, que "nunca hubo problemas de ningún tipo" entre ellos y que si no le ha convocado es porque no le ha visto "en las condiciones necesarias para estar".
"He considerado que no estaba como yo deseaba, pero me puedo equivocar, como con otros, que también me preguntáis por Joaquín, pero yo no me voy a tirar piedras contra mi propio tejado", añadió.
Bajarse los pantalones
El seleccionador destacó que ni esta conversación ni esta rueda de prensa llevará a un "compromiso" de nada --"no me bajo los pantalones ni cuando me quito el cinturón al pasar el control para los aviones"--, y confió en que si sirva para que "la selección pueda ir a la Eurocopa y hacer algo grande".
Aragonés, además, quiso dejar claro que "nunca" dijo que "Raúl tenga nada que ver" con las 'manifestaciones' de aficionados animando al capitán. "Dije que estaba organizado. No sé por quién o sí y no te lo voy a decir a tí", zanjó.
Por su parte, respecto a la reunión, Raúl destacó que no se arrepiente de "nada", salvo "quizá de no haberla tenido antes" y recalcó que no ha tenido "nada que ver" con las muestras de apoyo de los seguidores a su favor y que lo único que desea es "que la gente apoye a su seleccionador y al grupo que vaya a la Eurocopa".
"La selección se ha clasificado brillantemente, con mucho sufrimiento, pero se ha hecho un gran trabajo y a tres cuatro meses de la Eurocopa me duele que se especule con informaciones que no son verdaderas. Aquí lo importante es la selección, yo tengo mi ilusión por ir, aunque sé que lo tengo difícil", añadió.
Sin embargo, pase lo que pase y vuelva o no a la selección, su deseo es que "el debate se termine" y que le dejen "tranquilo" en su casa y con su familia: "Si estoy, será decisión del seleccionador".