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Con violencia y vandalismo

Grupos de choque del MAS desalojan concentración pacífica en La Paz

Grupos de choque del MAS desalojan concentración pacífica en La Paz

viernes 07 de marzo de 2008, 15:02h
Actualizado: 10 de marzo de 2008, 19:32h
Por tercera vez, los grupos organizados para manifestarse por la paz y la democracia realizaron al convocatoria a una concentración en la Plaza Avaroa de la sede de gobierno. Sin embargo y como ocurrió las anteriores veces, los grupos de choque afines al MAS, dispersaron la reunión con despliegue de violencia y vandalismo, ante la tímida mirada de los policías.  

La convocatoria a una marcha de pañuelos blancos en la plaza Abaroa de Sopocachi, en La Paz, terminó en violencia luego de la llegada de un grupo de personas afines al partido del Gobierno.

Cerca de las 19.00, un centenar de personas denominadas como pacifistas, se reunieron en la plaza Abaroa para pedir democracia en el país. Las tricolores y banderas blancas, que representaban la paz, eran ondeadas por los asistentes que gritaban "¡democracia sin dictadura!"

Jóvenes, adultos y ancianos de todos los estratos sociales seguían los estribillos, mientras quienes dirigían el movimiento convocaban a la gente de los edificios circundantes a unirse a la “fiesta por la democracia”.

Las quejas en contra del Ejecutivo se escuchaban tras el micrófono. “A nosotros nadie nos paga”, gritaban. Mientras, en los carteles que sostenían algunas personas se leía “Con el MAS sube la canasta familiar”.

Al compás del Viva mi patria Bolivia, las banderas se levantaban. Desde la tarima uno decía: “Todos somos bolivianos, unos más claritos, otros más oscuritos, pero todos bolivianos”.

Cinco minutos pasaron y más gente se sumaba al encuentro. Los parlantes anunciaban que venían de Miraflores y Tembladerani.

A las 19.15, el jefe de la bancada de UN, Samuel Doria Medina, ingresó a la plaza para “pedir por la democracia”. En el lugar se encontraba también la diputada de Podemos Ninoska Lazarte. Casi a la par de Doria Medina, con palos y gritando, llegó al menos un centenar de masistas.

La Policía se puso entre ambos bandos y comenzó la violencia. Insultos, amagues de enfrentamiento y gritos a favor y en contra del Gobierno no pararon desde entonces.

Los masistas vociferaban “Vendepatrias no, Bolivia Unida sí”, mientras los pacifistas respondían “Evo asesino”. Ellos les decían a coro “chavistas” y la gente del MAS afirmaba “con orgullo”.

En medio de ambos bandos y junto con la Policía estaban los periodistas. El grupo afín al MAS, denominado comité cívico popular, intentó quitar las cámaras a varios medios. A un reportero de radio le arrebataron su celular, pero él lo recuperó.

De ambos bandos se lanzaban piedras y petardos dirigidos hacia los cuerpos. Una roca llegó al rostro de un masista, quien se retiró del lugar ensangrentado.

Pacifistas y masistas se amenazaban con cinturones y palos, se pateaban y se insultaban.

Casi a las 20.00, la Policía lanzó gases a las gradas de la plaza y la gente comenzó a dispersarse.

Los pacifistas se fueron, pero los del comité cívico popular se quedaron e intentaron ingresar al medio de la plaza. Los guardias lo evitaron. Al menos en tres ocasiones se tuvo que usar gases.

En la tarde, el consejero departamental de La Paz, Dante Zapana, denunció a una radio local que la marcha de los denominados “pañuelos blancos” fue financiada por el prefecto José Luis Paredes y por grupos del partido de oposición.

El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, advirtió, en la tarde, que hacían vigilancia ante la posible llegada de jóvenes de la Unión Juvenil Cruceñista.

Aproximadamente a las 19.30, un grupo de hombres encapuchados y armados con palos se dirigía de la plaza del Estudiante a la plaza Abaroa. Gritaban “hay que ir a matarlos”.

Ese grupo no logró ingresar a la plaza porque la Policía los detuvo en la esquina. A las 21.30, los masistas patearon y rompieron los vidrios de la Universidad San Francisco de Asís, porque al parecer, según denunciaron, les lanzaron cosas desde adentro. Entonces, llegó el carro antidisturbios Neptuno, que les lanzó chorros de agua una cuadra y media más abajo, cuando los jóvenes apedrearon el vehículo y a los efectivos. En ese trayecto se detuvo a un hombre.

El grupo se fue gritando que atacaría los medios de comunicación y la Prefectura de La Paz.

Llegaron a la avenida Arce y lanzaron piedras a los vidrios del hotel Radisson. La Policía no actuó entonces. Los jóvenes se dirigieron hasta la plaza del Estudiante y apedrearon el Café Ciudad. A algunos clientes les salpicaron los vidrios rotos. La turba no ingresó al lugar.

Una cuadra más arriba, frente al hotel Sucre, la Policía los reprimió lanzando gases lacrimógenos que lograron dispersarlos.

El resguardo policial fue enviado a la Prefectura paceña. Mientras, la gente afín al MAS se dirigió a San Francisco para volver a reunirse. Allí, un dirigente y otras personas amenazaron a una periodista de este medio de comunicación. Así, la violencia se apoderó de las calles del centro de la ciudad.

Es la tercera vez que grupos de choque afines al Ejecutivo evitan concentraciones de gente a favor de la paz.

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