Revilla realizó estas manifestaciones tras visitar la capilla ardiente con los restos mortales del ex edil socialista Isaías Carrasco en el Ayuntamiento de Mondragón.
El presidente cántabro aseguró que es "terrible" contemplar el "estado de ánimo" de la familia del ex concejal del PSE-EE y de sus compañeros porque "tienen la sensación de volver a las catacumbas".
Revilla indicó que va a empezar, a nivel personal, una "cruzada" a partir del día 9 si el PP y el PSOE no están unidos en la lucha contra el terrorismo. "Esto hay que acabar con ello, no se puede tener un territorio en España, para muchísima gente, en la clandestinidad, porque esto es vivir en la clandestinidad con guardaespaldas, con asesinatos. Esto es lo único que nos diferencia hoy de Europa", aseguró.
Por ello, manifestó que esta situación exige que los dos partidos con mayor representación "se unan". Revilla indicó que "no se puede ir a la yugular de un Gobierno en esta materia", sino que, a su juicio, hay que darle "un margen de actuación".
"Se puede hacer política de confrontación en materia económica, en otros temas, pero no en esto. Desde luego, yo lo poco que valga mi opinión, a partir del día 9, como esto no concite la unidad, que, ni siquiera se ha conseguido ayer, voy a hacer una cruzada a nivel particular, sólo por distintos lugares de España", señaló.
Ibarretxe "podría hacer algo más"
Revilla, tras denunciar la "lacra" del terrorismo, aseguró que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, "podría hacer algo más". Revilla indicó que el PNV es un partido democrático, que condena los actos terroristas, "pero yo creo que ellos tienen un papel importante para acabar con esto, en un momento en que ETA está más acorralada que nunca, pero todavía con capacidad de hacer cosas como ésta".