Sigue el conflicto con el gobierno
Ya van seis días de la huelga del agro
miércoles 19 de marzo de 2008, 13:32h
Actualizado: 20 de marzo de 2008, 15:17h
El conflicto entre el campo y el gobierno continúa y ambas partes se mantienen inflexibles
El sector agropecuario entró en el sexto día de una huelga en rechazo a un alza de impuestos a la exportación de granos, mientras el Gobierno ratificó que no dará marcha atrás y calificó la protesta de "extorsión".
"No vamos a revisar las retenciones (a las exportaciones). No es un tema que estemos discutiendo, para nada", subrayó el jefe del gabinete argentino, Alberto Fernández.
"No nos gusta que nos extorsionen con medidas de fuerza", subrayó Fernández en una aparente respuesta al presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens.
El directivo de la SRA había dicho previamente que si el Gobierno "diera marcha atrás" demostraría "inteligencia y capacidad de darse cuenta de que el país ha sido beneficiado con esta reactivación del campo".
Los productores agropecuarios, que además rechazan las regulaciones gubernamentales, "no están buscando el desabastecimiento" sino "despertar la atención" sobre la presión fiscal, puntualizó Miguens.
En el Mercado de Hacienda de Liniers, en Buenos Aires y el mayor del país, se subastaron hoy 95 vacunos frente a los miles que se comercian a diario, una diferencia similar a la registrada a poco de empezar la huelga patronal, el jueves pasado.
La fuerte caída en los envíos de ganado a subasta "no debería reducir" el abastecimiento porque la industria frigorífica tiene un inventario de reserva de cortes de carne que alcanzarían para cubrir la demanda doméstica "durante unos 30 días", dijo a periodistas el líder del Sindicato de Trabajadores de la Carne, Silvio Etchehun.
La huelga patronal, que comenzó el jueves pasado, la llevan a cabo hasta el miércoles próximo la Sociedad Rural y otras tres agrupaciones agropecuarias que reúnen en conjunto a unos 290.000 productores, en repudio al alza de impuestos de hace una semana.
"Estamos protagonizando una pueblada agraria nacional", aseguró el presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, para quien "es urgente que el Gobierno abandone su soberbia".
Pero el jefe del gabinete insistió con que las ganancias que tienen los productores agropecuarios "son altísimas" a pesar de los impuestos.
"La posibilidad de reunirnos con las entidades agropecuarias siempre existe", matizó Fernández a la emisora Radio Global Station.
Por su parte, organizaciones sociales y de desempleados afines al Gobierno acordaron hoy realizar el próximo día 27 una marcha hasta la sede de la Sociedad Rural, en Buenos Aires, para protestar contra la huelga patronal.
Los organizadores de la contra-protesta rechazan "la actitud asumida por las organizaciones del campo que defienden intereses personales en forma autoritaria y que cuestionan la política de la presidenta Cristina Fernández", dijo a la prensa el dirigente sindical y diputado Edgardo De Petri.
En la práctica, el mercado agropecuario no volverá a la normalidad hasta el martes 25 pues la finalización de la protesta, mañana se une a los festivos de la Semana Santa y al "Día de la Memoria" por el golpe de Estado militar del 24 de marzo de 1976.
El Gobierno anunció el martes último un fuerte incremento en los impuestos a las exportaciones de soja y girasol y una leve bajada en el caso del trigo y el maíz dentro de un sistema que ajustará la presión fiscal en base a la variación de los precios internacionales de los granos.
Las asociaciones agropecuarias calculan que esta medida supone la "confiscación" de unos 2.400 millones de dólares al año, el doble de la recaudación adicional calculada por el Gobierno.