El ex jefe de gobierno español José María Aznar invitó el a cientos de jóvenes reunidos en Buenos Aires que "merece la pena dedicar una parte del tiempo a la acción política entendida como un servicio a los demás".
Aznar hizo estas afirmaciones antes de ser nombrado huésped de honor de la capital argentina por la Legislatura local en un acto que dio inicio a un seminario organizado por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), de la que es presidente.
"La vida política no está de moda, podría decirse que tiene mala prensa y hay dirigentes que no son un modelo a seguir. Por eso hay jóvenes que no están interesados en ella y hasta la desprecian", reconoció el ex gobernante (1996-2004).
Consecuencias de la actividad política
Tras indicar que "es muy importante saber que las consecuencias de la acción política para la vida cotidiana de las sociedades son muchas", Aznar dijo que "la batalla de las ideas es absolutamente esencial".
"Esas ideas pasan por la libertad, la tolerancia, el diálogo y el respeto a los demás. Si sienten esa vocación, los animo a seguirla. La FAES tiene centenares de becarios latinoamericanos que han podido palpar que merece la pena y serán los líderes del futuro", expresó.
Por su parte, el alcalde de Buenos Aires, el dirigente conservador Mauricio Macri, destacó la "importancia de la participación -tal como lo dijo recientemente José María Aznar- que no debe ser esporádica o ante crisis".
Participación en el debate
"El no participar sistemáticamente en el debate por el modelo de país lleva a este tipo de conflictos", señaló en alusión a la huelga que ayer retomaron los productores rurales argentinos por la falta de acuerdo con el Gobierno y que lleva 17 días.
Macri también ponderó "a los dirigentes políticos que, como Aznar, saben retirarse a tiempo y con prestigio", para luego señalar que "aquí se agarran de la silla, no se los puede despegar y la perpetuación deviene en malas prácticas".
En el auditorio de la Legislatura de Buenos Aires donde se celebró el acto estuvieron el ex secretario estadounidense de Asuntos Hemisféricos, Roger Noriega, y otros participantes de una reunión de dirigentes conservadores iberoamericanos realizada esta semana en la ciudad argentina de Rosario, que contó con la presencia de Aznar.
En las inmediaciones del edificio se concentraron manifestantes del Partido Comunista argentino y otras agrupaciones de la izquierda local para repudiar la presencia del ex gobernante español.