"Consideramos que los últimos acontecimientos, tales como el cruce de la frontera georgiana por tropas rusas, cambian la dimensión del conflicto", señaló la portavoz comunitaria Krisztina Nagy, quien advirtió de que el Ejecutivo comunitario "considera responsable a Rusia de la entrada de sus tropas" en Georgia.
"Apelamos a Rusia a detener inmediatamente cualquier actividad militar en territorio georgiano", expresó Nagy en rueda de prensa, tras lo cual declaró el "completo apoyo" de Bruselas a la presidencia de turno de la UE, que este semestre ostenta Francia, "en sus intentos por conseguir un alto el fuego, a través de sus contactos internacionales".
El Ejecutivo comunitario está "extremadamente preocupado" por el sufrimiento de la población civil y las víctimas que está causando este conflicto en la región secesionista de Osetia del Sur. En este sentido, Bruselas pidió a todas las partes implicadas "que muestren contención" y recuperen el diálogo para una solución.

Rusia, a lo suyo
Rusia rechazó la última propuesta de alto el fuego de Georgia, asegurando que dado que continúan los bombardeos georgianos sobre la región separatista, ni siquiera consideraría un documento en este sentido.
"Según la información de las fuerzas de paz (rusas) en Osetia del Sur, Georgia sigue usando fuerzas militares y en este sentido no podemos considerar este documento", señaló un portavoz del Kremlin.
Poco antes se había informado de que el presidente georgiano,
Mijail Saakashvili, había firmado una declaración de alto el fuego que el ministro de Exteriores francés,
Bernard Kouchner, cuyo país ocupa la presidencia de turno de la UE, y su homólogo finlandés,
Alexander Stubb, quien este año ejerce la presidencia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), iban a presentar a Moscú.