La Casa Encendida de Madrid acoge desde este jueves la exposición del XI Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, cuyo ganador fue el italiano Giovanni Marrozzini por unas instantáneas sobre niños ciegos etíopes, que han conseguido cambiar la vida de los pequeños.
Marrozzini explicó que entregó las fotos a dos fundaciones italianas y estas decidieron después de verlas pagar una mensualidad a tiempo indefinido a las familias de los niños, que se dedican a fabricar ladrillos artesanalmente.

El premio Luis Valtueña de Médicos del Mundo conmemora la muerte del cooperante del mismo nombre y de tres de sus compañeros en esa ONG, asesinados en Ruanda en 1997 y en Bosnia en 1995.
Este año se han recibido 542 fotografías de 205 autores de 36 países, de las que se han seleccionado 29 para la exposición final, entre las que se encuentra la serie del ganador, "La caricia", formada por cuatro instantáneas.
Marrozzini se ha llevado una beca de 8.000 euros para trabajar en Palestina durante tres meses, en donde ha plasmado con su cámara la realidad de los enfermos mentales de los territorios ocupados.

El fotógrafo confesó en el acto de presentación del premio que allí trabajaba con un palestino de 23 años que murió por el disparo de un tanque. Marrozzini aseguró que no quiere arriesgar su vida, aunque es consciente del peligro de su profesión y prefiere sacar fotos que muestren esperanza, porque está cansado de "historias tristes".
La exposición muestra instantáneas de todo el mundo, desde mujeres de Bangladesh quemadas con ácido porque no aceptan contraer matrimonio, hasta prostitutas callejeras en Brasil que ejercen de modelos con una marca creada por ellas mismas.
El premio especial "Inmigración y Derechos Humanos en Europa" ha sido para la española Katy Gómez por su serie "Miseria en la Pobreza", que recoge imágenes tomadas del inicio de la campaña de recogida de la aceituna en Jaén. La exposición estará abierta al público hasta el 11 de septiembre.